sábado, febrero 24, 2024

Exposición del CCLM comprueba en vivo el daño medioambiental implicado en el uso de IA

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Cuando hablamos de Inteligencia Artificial (IA) visualizamos un campo de carácter inmaterial, una herramienta que se desenvuelve dentro de la virtualidad, algo inasible, como la nube de internet o la realidad virtual. Pero la IA tiene una vinculación directa con el mundo tangible, un vínculo que no es inocuo, porque repercute en la tierra y a la vez los modos en que ésta es comprendida. La visión de la IA como una fuerza decorporizada, indistinta de toda relación con los procesos terrestres, tiende a invisibilizar las lógicas extractivistas y materialidades necesarias para el desarrollo de esta tecnología.

Cada vez que producimos una imagen de IA, gastamos agua; este dato es sabido, pero se diluye en los distintos análisis y controversias surgidas en el mundo a raíz del uso progresivo de esta tecnología. Las noticias se concentran más bien en la disputa entre los computadores y la mente humana, la inquietante posibilidad de reemplazo de los individuos por máquinas en diversos segmentos del sistema laboral y económico; esa disputa desata temores y molestia, como la que fuera denunciada ampliamente por los guionistas de Hollywood en una extensa huelga, y los consecuentes primeros acuerdos que se han implementado en torno a la regulación del uso de IA.

El malgasto del agua pasa a menudo desapercibido, pese a ser una de las formas más extremas de incidencia de la IA en nuestro mundo. A esa problemática está dedicada la exposición Ecologías Híbridas: Visualizando los impactos terrestres de la Inteligencia Artificial, que llegará el próximo 29 de noviembre a la Galería de Patrimonio del CCLM.

Esta instalación interactiva surgió a partir de la investigación realizada por un equipo multidisciplinario, y liderada por la Escuela de Diseño de la Universidad Católica de Chile. Los curadores Manuela Garretón (Subdirectora de Investigación de Diseño UC) y Martín Tironi (Director de Diseño UC y Núcleo FAIR), integrantes de este estudio, quisieron compartir en forma masiva parte de las contribuciones allí generadas. Y para ello pensaron en involucrar directamente al público, a través de una experiencia sensible, que las y los invita a crear por sí mismos, en vivo y en directo, imágenes de IA. Esta obra busca implicar la reflexión y conciencia sobre cómo el uso de la IA tiene consecuencias en el medio ambiente y procesos mineralógicos, y que estas consecuencias no se encuentran presentes ni visibles en los imaginarios dominantes sobre esta tecnología.

Al ingresar a la sala, los visitantes se encontrarán con una Tablet, y verán desplegados diferentes conceptos, que podrán combinar en forma aleatoria. Ecología, Inteligencia Artificial, convivencia entre humanos y máquinas, tecnología, sociedad, son algunos de estos estímulos que, al ser activados en posibles combinaciones, crearán frases que a su vez serán utilizadas para proyectar escenas visuales. Estas imágenes producidas por los mismos públicos con ayuda de la IA serán proyectadas en gran formato sobre el muro, produciéndose desde el cielo la caída de gotas de agua sobre una placa de fierro. Estas gotas resonarán gracias a un micrófono interno, buscando amplificar la conexión material que existe entre IA y agua.

El montaje completo es un sistema en sí mismo, que funciona en interacción con el público, instándoles a comprobar en forma concreta y tomarle el peso al compromiso medioambiental que acarrea el uso de IA. La muestra no pretende ser de denuncia ni caer en discursos catastrofistas, sino invitar a los públicos a desentrañar las interdependencias materiales que existen entre el universo natural y digital, y comenzar a explorar otras formas de cohabitación entre los tecnológico y el medioambiente,

La caída de agua funcionará en base a una bomba que la hace recircular, utilizando 20 litros durante la permanencia de la exposición. Ecologías híbridaspostula que ni la vida natural en el planeta es tan estrictamente material, ni tecnologías como la IA son tan estrictamente virtuales; ambas existen en una categoría bidimensional, articulándose en condiciones híbridas y en una dependencia recíproca.

Ecologías Híbridas espera despertar la consciencia sobre estas vinculaciones, y la huella hídrica tras la producción de imágenes con IA, llevada a un espacio visual concreto, donde la propia acción del espectador ilustra el planteamiento. Si pensamos en la escasez de agua y los territorios que experimentan sequías en Chile y el mundo, la constatación que esta exposición sostiene nos dirige a una necesaria reflexión y toma de posición al respecto.

La muestra se pregunta sobre las formas de convivencia entre el desarrollo tecnológico y los límites de un plantea en alarmante proceso de agotamiento y devastación. El flujo que producirán los mismos espectadores pondrá en evidencia el hecho de que una acción es gatillada por otra, sucesivamente, como una cadena. En el espacio acotado de la Galería de Patrimonio del CCLM, los curadores de Ecologías Híbridas plantean en esta micro-escena una situación macro, de alcance planetario.

Durante el transcurso de la muestra, en enero de 2024, Manuela Garretón y Martín Tironi estarán en el Congreso Futuro para hablar de estas y otras conclusiones de su trabajo investigativo.   

Coordenadas
29 de noviembre, 2023 – 07 de abril, 2024
Galería del Patrimonio | Nivel -1
Centro Cultural La Moneda
Entrada liberada previa reserva de ticket en cclm.cl

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