Según análisis de TUU, el monto transado se disparó hasta 463% previo al alza, mientras que el ticket promedio aumentó entre 20% y 30% tras el ajuste de precios. El fenómeno refleja un cambio inmediato en el comportamiento de consumo ante el encarecimiento del combustible.
El reciente aumento histórico en los precios de los combustibles en Chile generó un impacto inmediato en los hábitos de consumo de las personas. De acuerdo con un análisis elaborado por TUU, empresa chilena que ofrece soluciones de punto de venta (POS), se evidenció un fuerte adelantamiento de compras previo a la entrada en vigencia del alza, seguido de una caída significativa en la demanda.
El incremento, que comenzó a regir el jueves 26 de marzo, elevó el precio de la gasolina por sobre los $1.500 por litro y el diésel a niveles similares, en un contexto marcado por cambios en el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) y el alza internacional del petróleo.
El patrón observado muestra una reacción clara por parte de los consumidores: anticipación en las compras y posterior ajuste en la frecuencia de consumo.
“Lo que vemos es un comportamiento muy sensible al precio. Antes del alza, las personas adelantaron sus cargas de combustible de forma masiva, mientras que después del ajuste se observa una contracción en la demanda y un consumidor más planificado, que prioriza optimizar cada compra”, señala Nicole Revillor, Country Manager de TUU by Haulmer.
Compra anticipada y peak de transacciones
Entre el 23 y el 26 de marzo se registró un aumento explosivo en la actividad en estaciones de servicio. El martes 24 de marzo se alcanzó el peak, con un alza de 463% en el monto transado respecto a un día promedio de inicios de mes, mientras que el volumen de transacciones creció un 130% en compras procesadas por máquinas TUU.
Este comportamiento refleja un adelantamiento generalizado del consumo ante la expectativa de mayores precios.
Quiebre en la demanda tras el alza
Una vez aplicada el alza, se produjo una caída inmediata en la actividad. El volumen de transacciones disminuyó entre un 10% y un 20% en comparación con la primera quincena de marzo, evidenciando una contracción en la demanda.
En paralelo, el ticket promedio aumentó de manera significativa, alcanzando un peak de $56.278 el 25 de marzo y manteniéndose posteriormente entre un 20% y un 30% por sobre los niveles previos.
Mayor gasto por compra, menor frecuencia
El aumento del ticket promedio no responde a un mayor consumo, sino al mayor costo por carga de combustible. Este fenómeno, combinado con la caída en el número de transacciones, muestra un cambio en el comportamiento del consumidor, que ahora realiza compras más espaciadas y planificadas.
En este contexto, el mercado evidencia una rápida adaptación frente a shocks de precios: los consumidores reaccionan anticipando compras y luego ajustando su gasto, priorizando eficiencia y control ante un escenario de mayor presión económica.