El canciller Francisco Pérez Mackenna, se reunió con el embajador de EEUU, Brandon Judd, para pedirle la entrega de todos los antecedentes que tiene y que apuntan a que la “izquierda” sería la responsable del estallido social, pero no se refirió a si esta información es confiable, ya que proviene de “fuentes abiertas” como el Congreso, las policías y de académicos.
Tras leer una declaración en donde señaló que “el embajador ha manifestado su disposición de hacer llegar la información de la que disponga”.
Agregó que una vez que la Cancillería reciba la información, “esta será derivada a la Fiscalía Nacional y a los organismos competentes para su evaluación”.
Finalmente, expresó que para el Gobierno es de máxima importancia todo antecedente que permita esclarecer los hechos ocurridos en el estallido social y ponerla a disposición de la justicia para “dar con los responsables de los actos de violencia”.
“No hemos recibido la información”
Luego, el canciller despejó que aún no ha recibido la información la que se refiere Judd, afirmando que “esperamos recibirla cuando el embajador cuente con ella y nos las ponga a disposición”.
Sin embargo, cuando se le consultó si era confiable tener información que fue elaborada en base a fuentes abiertas, tal como lo señaló el diplomático estadounidense tras retirarse del Minrel, Pérez Mackenna directamente no respondió.
Requerido si corresponde que un embajador se inmiscuya en la política chilena, Pérez Mackenna precisó que los representantes de otros países no pueden opinar de políticas internas y “eso se lo hemos hecho saber al embajador en varias oportunidades y hoy es uno de los temas que tocamos”.
Nuevamente al ser requerido por si es confiable tener información proveniente de “fuentes abiertas”, el canciller una vez más omitió referirse a ese punto y, posteriormente, salió de la sala donde se estaba realizando el punto de prensa y se introdujo en sus oficinas.


