La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, volvió a insistir esta jornada en la tesis de que hubo "espionaje político" en la escucha de las conversaciones entre el Presidente Gabriel Boric y Josefina Huneeus, exesposa de Alberto Larraín, en el marco del caso ProCultura, declaraciones que fueron duramente cuestionadas desde la UDI y la Democracia Cristiana.
En un punto de prensa, la líder del partido defendió su postura, asegurando que han hecho una alerta al país desde una tribuna que es propiamente política, señalando que "tiene que ver con cómo las filtraciones se han transformado en una práctica habitual, con consecuencias reales en la vida de muchas personas de nuestro partido".
A modo de ejemplo, Martínez mencionó a algunas figuras de su partido, tales como Irina Karamanos, Gonzalo Winter y Giorgio Jackson, además del mandatario, a quien calificó como el "presidente más transparente, honesto y abierto".
"Nuestra preocupación es que se utilice con fines políticos ese tipo de elementos. Si queremos cambiar la palabra, la cambiamos. Si es persecución, entonces es persecución", concluyó.
Asimismo, insistió en que Boric no está vinculado al caso Procultura: "Eso no está comprobado ni por la justicia, ni tampoco por las solicitudes intrusivas que se rechazaron en dos oportunidades".
La timonel oficialista fue enfática en que las escuchas fueron ilegales "durante las primeras dos semanas, porque ese teléfono no es de propiedad de Larraín, sino que de Josefina Huneeus".
Finalmente, concluyó en que el líder de la fundación ProCultura tiene que darle una explicación al país, pero que esto "no es una vinculación con un partido en particular ni con un gobierno en particular".


