- Marqia utiliza inteligencia artificial para orientar la etapa inicial del registro, sugiriendo clases y cobertura, junto con detectar posibles coincidencias en INAPI.
Elegir un nombre suele ser una de las primeras decisiones al crear una empresa. Pero también puede ser una de las más costosas, si la revisión previa no se toma en serio. Ese es el problema que aborda Marqia, la nueva plataforma legaltech -creada por el estudio Cuche López- que utiliza inteligencia artificial para facilitar la etapa inicial del proceso de registro de marca en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI).
“Los usuarios describen su negocio y el nombre que quieren proteger utilizando lenguaje cotidiano. A partir de esa información, el sistema interpreta el contexto comercial, propone preliminarmente las clases y cobertura que podrían corresponder y contrasta la marca con antecedentes disponibles en la base de datos de INAPI”, explica Fernanda López, socia de Cuche López.
El objetivo de la plataforma es que el usuario pueda conocer, antes de avanzar con una solicitud, si existen marcas idénticas o similares que ameriten una revisión más profunda. Además, Marqia ayuda a categorizar correctamente la actividad empresarial que la marca representa.
“No es necesario que la persona conozca el lenguaje técnico para dar el primer paso en el registro marcario. La idea es que pueda revisar la viabilidad del nombre antes de invertir en logo, sitio web, packaging, publicidad y posicionamiento”, comenta la abogada, quien enfatiza que aún cuando no exista una marca exactamente igual el nombre no está libre de riesgos. Y es que las similitudes pueden ser visuales, fonéticas o conceptuales y también depender de los productos y servicios asociados.
La plataforma no garantiza que una marca será registrada ni reemplaza una evaluación jurídica, pero hace más accesible y comprensible el punto de partida para los emprendedores que no están familiarizados con el lenguaje técnico del mundo de la propiedad industrial.
Según los especialistas de Cuche López, un enfoque jurídico preventivo reduce el riesgo de llegar a juicios largos o costosos. De ahí que sea clave detectar tempranamente las amenazas y tomar decisiones antes de que el problema afecte las ventas, la reputación o los planes de crecimiento de la empresa.


