- Experta advierte que jóvenes profesionales pueden pasar años bajo una modalidad pensada para servicios específicos, pese a cumplir funciones permanentes y bajo subordinación.
Desde Soy Honorario advierten que esta situación puede terminar afectando la estabilidad y los proyectos personales de los jóvenes profesionales.
“El problema es cuando una modalidad que debiera responder a una necesidad puntual termina utilizándose para cubrir funciones permanentes y bajo condiciones propias de una relación laboral”, señala Camila Cárdenas, directora de litigación y socia de Soy Honorario.
La falta de estabilidad puede dificultar decisiones como independizarse, acceder a créditos o proyectar una vida familiar.
“Para un joven profesional, mantenerse durante años a honorarios significa muchas veces postergar decisiones importantes porque no existe la misma estabilidad ni certeza sobre la continuidad de sus ingresos.”
Cárdenas plantea que el problema no está en que exista el trabajo a honorarios, sino en utilizarlo para relaciones que presentan características propias de un vínculo laboral.
“No cuestionamos que existan trabajos legítimamente a honorarios. Lo que debemos mirar es qué ocurre cuando en los hechos existe subordinación y dependencia, porque ahí la realidad laboral no puede quedar subordinada solamente al nombre que tenga el vínculo.”
La situación puede prolongarse mediante renovaciones sucesivas, especialmente entre profesionales que ingresan al Estado buscando experiencia y una primera oportunidad.
“No podemos normalizar que una persona ingrese joven al Estado a honorarios y que, después de varios años realizando una función permanente, siga sin tener claridad sobre su estabilidad laboral ni sobre los derechos que corresponden a su verdadera situación.”
Para la abogada, el problema también puede generar un estancamiento en la trayectoria profesional, al mantener durante años a trabajadores jóvenes en una situación de incertidumbre sobre su continuidad. Esto puede terminar convirtiendo lo que inicialmente era una oportunidad para adquirir experiencia en una condición laboral permanente, sin certezas sobre el futuro.
Desde Soy Honorario llaman a revisar estas relaciones considerando cómo se desarrolla efectivamente el trabajo y no solo el contrato firmado. Centrar la discusión en cómo se ejecutan las labores, si existen o no funciones permanentes, instrucciones, horarios y subordinación.


