- Se presentó en el principal encuentro mundial de braquiterapia, demostrando que se trata de un tratamiento efectivo, seguro y con excelentes efectos funcionales para pacientes adecuadamente seleccionados.
- La braquiterapia en Chile obtiene resultados comparables a los de los mejores centros internacionales.
En la reciente Conferencia Anual de la American Brachytherapy Society (ABS) realizada en California (USA) -considerada el encuentro de braquiterapia más importante del mundo- la delegación nacional encabezada por el oncólogo radioterapeuta Piero Bettoli presentó los resultados de un estudio clínico sobre la extensa serie de braquiterapias realizadas en Chile en pacientes diagnosticados con cáncer de próstata.
Según cifras de Globalcan, en 2025 se diagnosticaron en el país más de 11 mil cánceres de próstata, y dos mil hombres fallecieron por su causa. A nivel mundial, Chile es uno de los que registra mayor incidencia.
Gracias al desarrollo de nuevas terapias y a la formación de médicos especialistas en los mejores centros de referencia mundial, hoy es posible obtener en el país tratamientos efectivos y mínimamente invasivos, como la braquiterapia de baja tasa (semillas radiactivas), que destaca por concentrar la radiación sólo en la próstata, disminuyendo el impacto sobre los tejidos sanos y reduciendo los efectos adversos de terapias más agresivas.
La investigación clínica de los chilenos -una colaboración estrecha entre las especialidades de radio-oncología y urología- entrega un abordaje multidisciplinario que ha sido clave en el desarrollo y maduración del programa de braquiterapia en las clínicas Dávila y Santa María, lo que se refleja en el interés internacional en los resultados locales.
¿Qué buscó el estudio? Evaluar una modificación técnica en la forma de realizar el implante de semillas, orientada a mejorar la cobertura de las vesículas seminales, una región donde pueden existir focos microscópicos de enfermedad en pacientes con cáncer de próstata de riesgo intermedio desfavorable, incluso sin ser detectables por imágenes.
Para responder esta pregunta, el equipo —conformado también por los doctores Pablo Pizzi, Leonardo Badinez y Felipe Balbontín— analizó la experiencia acumulada del programa, evaluando dos grupos de pacientes tratados en distintos períodos: aquellos que recibieron el implante convencional dirigido a la próstata, y aquellos en quienes se incorporó intencionalmente la cobertura del segmento proximal de las vesículas seminales como parte de la evolución técnica del programa. Los resultados demostraron que el implante convencional entrega una dosis insuficiente a esa zona, mientras que la modificación técnica logró una cobertura de radiación significativamente mayor —clínicamente relevante para el control de la enfermedad— manteniendo los parámetros de seguridad para la próstata, la uretra y el recto.
"Nuestra investigación entrega el primer marco dosimétrico, respaldado por evidencia clínica, para optimizar el tratamiento de una región que concentra la mayoría de las escasas recaídas que ocurren con este tratamiento. En el riesgo intermedio desfavorable, donde la biología es más agresiva que en enfermedad de bajo riesgo, asegurarse de que el implante realmente alcance las vesículas seminales no es un detalle técnico; es parte esencial del tratamiento", explica el doctor Bettoli.
Entre los comentarios recibidos sobre el trabajo destacó el de la doctora Mira Keyes, profesora clínica de la University of British Columbia y referente mundial en braquiterapia prostática, quien felicitó públicamente al equipo y señaló que los resultados eran consistentes con la experiencia de su propio programa, invitando a los asistentes a considerar estos hallazgos para perfeccionar sus estrategias terapéuticas.
Además, se presentó un segundo trabajo que resume 20 años de experiencia institucional en braquiterapia prostática de Clínica Dávila y Clínica Santa María. Este estudio destaca por su largo período de seguimiento, sus excelentes resultados oncológicos y las mínimas toxicidades reportadas, comparables con las de los mejores centros de referencia internacional.
La exitosa presentación de esta investigación en la Conferencia Anual de la Sociedad Americana de Braquiterapia confirma que desde Chile no sólo se pueden adoptar los estándares internacionales, sino también contribuir activamente a su desarrollo: “los resultados de nuestra serie clínica consolidan la braquiterapia prostática como una alternativa de tratamiento efectiva, segura y con excelentes resultados funcionales para pacientes adecuadamente seleccionados, con resultados comparables a los de los mejores centros internacionales. En un contexto donde esta técnica continúa siendo de acceso limitado en Chile, pudimos confirmar que nuestros pacientes pueden acceder, sin salir del país, a un tratamiento con estándares de excelencia mundial”, finaliza el oncólogo radioterapeuta Piero Bettoli.


