- Soluciones tecnológicas permiten monitorear de manera continua a los animales de producción y detectar cambios en su comportamiento, actividad y entorno. Expertos destacan que estas herramientas pueden contribuir a una producción más eficiente, preventiva y orientada al bienestar animal.
Sensores, cámaras, inteligencia artificial y plataformas de análisis de datos están transformando la manera en que se monitorea a los animales de producción. Estas soluciones tecnológicas permiten obtener información de manera continua sobre su actividad, comportamiento y entorno, facilitando la detección temprana de cambios que podrían advertir sobre posibles riesgos para su salud y bienestar.
Este enfoque forma parte del denominado smart farming o ganadería inteligente, que utiliza la tecnología y el análisis de datos para apoyar la toma de decisiones en los sistemas productivos.
Por medio de herramientas como sensores, inteligencia artificial, y sistemas de gestión de datos se monitorea de manera continua a los animales. Su principal aporte es transformar grandes volúmenes de información en indicadores y alertas que permitan a productores y Médicos Veterinarios tomar decisiones de manera más oportuna.
“La salud animal es la base de una producción eficiente. Por ello, la prevención, apoyada por tecnologías innovadoras, programas de vacunación, vigilancia sanitaria y la asesoría de especialistas, resulta esencial para anticiparse a los desafíos y proteger el desempeño productivo”, afirmó Cristián Catalán, Director de la Unidad de Negocio de Porcicultura y Avicultura de MSD Salud Animal en Chile.
En la producción porcina, por ejemplo, estas tecnologías pueden apoyar el monitoreo de distintas etapas del ciclo productivo. Entre sus aplicaciones se encuentran la detección del celo, la predicción de partos y el seguimiento de variables relacionadas con la supervivencia y el bienestar de los lechones. De esta manera, la información obtenida puede ayudar a identificar cambios de manera temprana y facilitar una intervención oportuna cuando sea necesario.
La incorporación de estas herramientas cobra especial relevancia en una industria de alto peso para el consumo y la producción nacional. Según la Asociación Gremial de Productores de Cerdo de Chile, la carne de cerdo es la segunda más consumida por los chilenos. En 2025, la producción alcanzó las 589 mil toneladas, equivalentes al 38% de la producción total de carnes del país.
“La tecnología es una herramienta de apoyo para productores y Médicos Veterinarios. Su valor radica en generar información oportuna que facilite decisiones más precisas y oportunas, contribuyendo a fortalecer la prevención, mejorar la gestión sanitaria y favorecer el bienestar de los animales”, concluyó Cristián Catalán.


