- El segmento suma 1,65 millones de personas con deudas impagas y su deuda promedio aumentó 14,7% real en dos años, acercándose a los montos registrados por quienes tienen entre 45 y 59 años.
La morosidad en Chile tiene una fuerte concentración entre los adultos de 30 a 44 años. Según cifras correspondientes al primer trimestre de 2026, 1.651.999 personas de este tramo registraban deudas impagas, equivalente al 41% del total de morosos del país. Esto significa que aproximadamente 1 de cada 3 adultos de ese rango de edad se encuentra en mora.
La situación cobra relevancia al analizar cómo han evolucionado sus obligaciones. En los últimos dos años, la deuda promedio de este grupo aumentó 14,7% real, acercándose a los niveles registrados por las personas de 45 a 59 años, segmento que históricamente ha presentado los montos más altos.
“Estamos hablando de una etapa de la vida en que las decisiones financieras suelen tener un impacto de largo plazo. Cuando a los gastos cotidianos se suman compromisos como créditos, vivienda o educación, cualquier deterioro en los ingresos puede dificultar el cumplimiento de las obligaciones”, explica Gaspar Mola, CCO de Teleprom.
En términos generales, Chile registraba 4.011.868 personas mayores de 18 años con una o más deudas impagas a marzo de 2026, equivalente al 25,2% de la población adulta. A esto se suma un factor que da cuenta de la profundidad del problema: el 73% de los morosos llevaba al menos 12 meses sin regularizar su situación.
Las diferencias también se observan entre hombres y mujeres. Aunque hay aproximadamente 197 mil mujeres morosas más que hombres, la deuda promedio femenina corresponde al 53,1% de la masculina. Es decir, una mayor cantidad de personas en esta situación no necesariamente se traduce en una mayor concentración del monto adeudado.
Por tipo de acreedor, el retail concentra la mayor cantidad de documentos en mora, con un 41,9% del total, mientras que la banca representa el 24,2%. Sin embargo, esta proporción cambia al mirar los montos: las instituciones bancarias concentran el 46,8% de la deuda impaga, frente al 26,3% del comercio. Además, durante los últimos doce meses, el monto moroso del retail aumentó 19,1%, superando el alza registrada por la banca, que llegó a 7,4%.
“Estas diferencias muestran que la morosidad no responde a una sola realidad. El número de documentos impagos, el monto involucrado y el tiempo que una persona lleva sin pagar entregan señales distintas, que son relevantes para entender la situación antes de definir cómo abordarla”, agrega Mola.


