A dos meses de su salida de La Moneda, la exvocera Mara Sedini rompió el silencio y con ello, un principio básico del poder, al ventilar episodios que vivió al interior de La Moneda y que habrían motivado su salida, además, de vulnerar la “confianza”.
En una entrevista con el programa de streaming “Sin Filtros”, Sedini abordó su breve estadía como portavoz de Palacio, acusando que “hubo una campaña articulada que buscaba descontextualizar muchas de mis vocerías”.
“Yo creo que hay muchas partes. Lo lógico que yo te diría es que había un sector de la izquierda que me quería desacreditar, muy sentido con mi estilo, con ‘Sin Filtros’, todo lo que habíamos logrado en los últimos años, incluso el trabajo que habíamos hecho en el proceso constituyente”, dijo.
En una parte de la conversación, la actriz y periodista acusó a personeros del Gobierno de ejercer presiones para restringirse en sus vocerías.
“Ahora, podemos analizar los errores también. Mi primera gran autocrítica es que yo no fui absolutamente auténtica en el cargo. Y me dejé amarrar y presionar por personas adentro del Gobierno”, señaló.
Sin embargo, el momento más complicado fue cuando Sedini apuntó a “una de las tres personas más poderosas dentro del Gobierno se me acercó y me dice ‘eso es lo que no te puede pasar, eso no puede ser’. ‘¿Cómo?’ le digo yo. Y me dice ‘este es el gobierno de los fomes, nos vestimos fome, hablamos fome, respondemos fome’. Yo lo quedo mirando y le digo ‘entonces, ¿por qué me llamaron? ¿qué estoy haciendo yo aquí?’. Me respondieron: ‘¿Eres actriz? Entonces actúa’”.
Lo expuesto por Sedini en ese programa cambia el paradigma de lo que ha sido el poder por años, debido a que ventiló situaciones y hechos ocurridos al interior de las paredes de La Moneda por alguien quien ostentaba un cargo de confianza del mandatario.
Es sabido que muchos exministros al abandonar el poder, tras solicitarles su renuncia, lo hacen sin emitir opiniones para no perjudicar al Gobierno que se encuentra ejerciendo y provocar que la oposición lo use para golpear al Ejecutivo de turno, por lo que Sedini habría vulnerado el conocido “código político” y que debió conocerlo, debido a que ella es también periodista.
Incluso su entrevista ya ha sido calificada como un “lavado de imagen”, debido a que su función en la vocería fue cuestionada tanto por la oposición como por el oficialismo, dejándola como una persona “poco preparada” y que no tenía conocimiento de los temas que debía abordar en cada uno de sus puntos de prensa.


