Las bancadas de diputados de la UDI, Republicanos, Evópoli y RN rechazaron el intento de la oposición de instalar que la adhesión de Chile al “Escudo de las Américas” supondría un menoscabo a la soberanía nacional.
En una declaración conjunta, los parlamentarios de estos tres partidos de derecha indicaron que el Gobierno “ha establecido con absoluta claridad que toda cooperación se desarrollará con pleno respeto a la Constitución, a nuestras leyes y a los tratados internacionales suscritos por nuestro país, por lo que sostener lo contrario constituye una acusación vergonzosa y carente de fundamento que sólo busca generar un ambiente de confusión”.
En esa línea, apuntan que es contradictorio que quienes defienden actualmente la soberanía, “sean los mismos que durante años relativizaron la inmigración irregular e, incluso, llamaron a enfrentar a la delincuencia con "amor"”.
“El Presidente José Antonio Kast ha asumido el compromiso de combatir con decisión el narcotráfico, el crimen organizado y la inmigración irregular, utilizando todas las herramientas que entrega nuestro ordenamiento jurídico e impulsando un conjunto de iniciativas legales”, explican.
“Precisamente por ello, si hablamos de soberanía, la izquierda debería preocuparse por aquella que el Estado ha ido perdiendo en nuestros propios barrios, cuando miles de familias dejaron de ocupar tranquilamente una plaza, caminar por sus calles o regresar sin temor a sus hogares producto del control territorial de los delincuentes. Recuperar aquello, controlar nuestras fronteras e impedir que el crimen organizado dispute espacios al Estado también significa defender nuestra soberanía”, apuntan los legisladores oficialistas.
Al respecto, los partidos de derecha emplazan a “quienes hoy pretenden erigirse como defensores deberían explicar qué hicieron mientras el narcotráfico avanzaba sin contemplación. Chile no cederá soberanía por cooperar internacionalmente en la lucha contra el narcotráfico, sino que estará protegiendo su territorio, haciendo respetar sus leyes y garantizando que todas las decisiones que nos afectan se adopten conforme a nuestra institucionalidad”.
Finalmente, las bancadas también aprovechan de cuestionar la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, ya que insisten en que “se terminarán exponiendo materias sensibles para los intereses y la seguridad nacional. La defensa de nuestra soberanía también exige comprender que existen asuntos reservados que siempre deben estar por sobre cualquier consideración partidista”.


