El Partido Socialista llamó a todas las fuerzas democráticas y progresistas a conformar una oposición con “vocación de mayoría” y con el objetivo de organizar una “esperanza colectiva”.
En una declaración pública, el PS busca erigirse como el partido que encabece las fuerzas progresistas y “nuestra responsabilidad es construir una alternativa que vuelva a situar la justicia social, la igualdad y la dignidad en el horizonte del país”.
“A cuatro meses del actual gobierno, constatamos que las promesas de bienestar se han traducido en una mayor incertidumbre para las familias chilenas. El aumento del costo de la vida, la inseguridad, el estancamiento económico y el debilitamiento de las capacidades del Estado golpean con mayor fuerza a quienes viven de su trabajo y profundizan las desigualdades que el país necesita superar”, precisan.
En esa línea, sostiene que el Gobierno “insiste en una agenda que reduce el papel de lo público, precisamente cuando Chile necesita más protección social, más inversión y más desarrollo”.
“Ante un gobierno de ultraderecha como el encabezado por José Antonio Kast, el Partido Socialista de Chile seguirá ejerciendo una oposición firme, clara y sin ambigüedades. Seremos una oposición frontal frente a aquellas políticas que pretendan debilitar los derechos sociales y las conquistas alcanzadas por el pueblo de Chile, defendiendo con convicción los avances democráticos, laborales y sociales construidos por generaciones de chilenas y chilenos”, menciona la colectividad.
Asimismo, plantean que ejercerán una “oposición firme, responsable y con propuestas, porque la política solo tiene sentido cuando mejora la vida de las mayorías”.
“Convocamos a todas las fuerzas democráticas y progresistas a construir una oposición con vocación de mayoría. No para administrar el descontento, sino para organizar una esperanza colectiva. Ningún proyecto transformador puede construirse únicamente desde el Parlamento o las dirigencias; necesita volver a encontrase con el mundo del trabajo, con el movimiento sindical, con las organizaciones sociales, con las mujeres, las juventudes, los territorios y la cultura. Allí se encuentra la fuerza capaz de abrir un nuevo ciclo para Chile”, sostienen.
Finalmente, el PS indica que el desafío del socialismo chileno actual es “convocar, organizar y construir esperanza. Porque la fuerza de la izquierda nunca ha residido únicamente en sus dirigentes ni en sus instituciones, sino en su capacidad de transformar las demandas del pueblo en un proyecto colectivo de país”.


