Este lunes se concretó la primera reunión de trabajo entre el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna y el comisionado presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto, apuntando a profundizar la labor colaborativa en el combate a la inmigración irregular, enmarcado en una de las principales promesas de campaña del Presidente José Antonio Kast.
Así, en el encuentro, el canciller detalló las gestiones diplomáticas con Perú y Bolivia para la coordinación de los trabajos en la frontera con ambas naciones. Además, señaló que, para el presente período, se han definido como parte de las prioridades de la política exterior de Chile el fortalecimiento de la seguridad frente al crimen organizado transnacional y una gestión ordenada de los flujos migratorios.
«Desde Cancillería podemos aportar significativamente en el combate al crimen organizado, al control de las fronteras y al orden migratorio, a través de la coordinación con los países vecinos y al establecimiento de mecanismos eficientes que nos permitan avanzar en estas materias. En ese sentido, el trabajo en conjunto con el comisionado presidencial para la Macrozona Norte será muy importante. El mensaje es claro: en Chile la ley se cumple y aquí se entra por la puerta y no por la ventana«, puntualizó el canciller.
Soto: Escudo Fronterizo en detalle
Por su parte, el comisionado compartió información sobre el Plan Escudo Fronterizo, detallando el trabajo que se está haciendo y los avances logrados hasta el momento.
La iniciativa considera medidas como el cierre de los pasos no habilitados, sanciones severas y un despliegue militar y policial a gran escala. Entre estas, destaca la construcción de un sistema de contención física y tecnológica infranqueable, combinando muros y vallas de seguridad de cinco metros de altura, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en los sectores cercanos a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados.
A lo anterior se suman zanjas de tres metros de profundidad en los lugares de alto tráfico
migratorio, impidiendo el acceso de vehículos y el paso de caravanas; cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante de Fuerzas Armadas y Carabineros; torres de vigilancia y radares térmicos, permitiendo la detección inmediata de movimientos sospechosos; y drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos, operando 24/7.









