En una difícil situación quedó el uruguayo Luis Almagro que ha liderado una disputa personal con el Presidente de Venezuela, propuso aplicar la llamada “Carta Democrática” pero no tuvo el apoyo de los representantes de los países miembros del organismo que evitaron recurrir a esta medida que vulnera la soberanía de un país que cuenta con un gobierno democráticamente elegido.
Este martes el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, solicitó el procedimiento para abrir la Carta Democrática del organismo contra Venezuela, acción que no puede realizarse porque no hay ninguna dimensión punitiva, asevera la canciller venezolana, Delcy Rodríguez. Además no contó con el apoyo de los países miembros. En cambio, la OEA optó por emitir una declaración oficial en la que, manifiestamente, reconoce el carácter democrático del gobierno venezolano y propone propiciar el diálogo entre el oficialismo y la oposición: “Su fraternal ofrecimiento a la hermana República Bolivariana de Venezuela a fin de identificar, de común acuerdo, algún curso de acción que coadyuve a la búsqueda de soluciones a su situación mediante un dialogo abierto e incluyente entre el Gobierno, otras autoridades constitucionales y todos los actores políticos y sociales de esa nación para preservar la paz y la seguridad en Venezuela, con pleno respeto a su soberanía”. Esta medida, sin duda, es un triunfo para la diplomacia caraqueña y un duro revés para Almagro. Recordemos que Almagro (excanciller uruguayo) es un profundo crítico del gobierno bolivariano y en su calidad de Secretario General de la OEA ha mantenido una dura disputa con el Presidente Nicolás Maduro, dejando entrever que es una cuestión más bien personal que oficial. Almagro presentó un informe de 132 páginas refiriendo el artículo 20 de la Carta para “solicitar la convocatoria de un Consejo Permanente de los Estados miembros entre el 10 y el 20 de junio de 2016”, para según él "atender a la alteración del orden constitucional y cómo la misma afecta gravemente el orden democrático” (del país), como lo señala el documento de manera subjetiva. Venezuela considera que el Secretario General de la organización internacional hace uso fraudulento del artículo 20 para solicitar la Carta Democrática porque el mismo aplica para aquellos Estados miembros de la OEA cuando se haya alterado el orden constitucional, es decir, que afecte su orden democrático para proteger a los sistemas de los golpes de Estado. De activarse sería para dársela al gobierno legítimo y constitucional, en este caso, del Presidente Nicolás Maduro. Declaración oficial de la OEA: CP36366S04OEA: Secretario General no logra apoyo para aplicar Carta Democrática contra Venezuela y opta por alentar diálogo y respetar soberanía


