Una única dosis de 25 mg de una combinación de sales de anfetamina-dextroanfetamina (Adderall) puede producir efectos cardiovasculares medibles en adultos jóvenes sanos, según un estudio de Mayo Clinic. Los investigadores, cuyos resultados se publican en Mayo Clinic Proceedings, pretendían comprender mejor cómo el estimulante afecta a quienes lo utilizan sin prescripción médica.
“El objetivo principal de nuestro estudio fue investigar cómo una dosis única de Adderall afecta de forma aguda a la hemodinámica cardiovascular — presión arterial y frecuencia cardíaca — y a la actividad del sistema simpático en adultos jóvenes que no tienen indicación médica para el medicamento”, afirma la autora sénior Anna Svatikova, M.D., Ph.D., cardióloga de Mayo Clinic.
Aunque Adderall es seguro y eficaz cuando se prescribe y supervisa para el TDAH, la Dra. Svatikova señala que los riesgos del uso sin supervisión médica suelen subestimarse.
“Hemos observado un aumento en el uso no médico de Adderall, pero muchos usuarios desconocen que puede generar estrés agudo en el sistema cardiovascular”, afirma la Dra. Svatikova.
“A veces, Adderall se utiliza sin prescripción fuera del ámbito médico”, añade. “Observamos que incluso en individuos sin exposición previa, una dosis de 25 mg desencadena aumentos significativos de la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la activación del sistema de respuesta al estrés del organismo.”
Los investigadores también señalaron que incluso cuando las personas simplemente se ponían de pie después de tomar Adderall, su frecuencia cardíaca aumentaba mucho más de lo habitual.
“El aumento medio de la frecuencia cardíaca al ponerse de pie fue de 19 latidos por minuto antes de Adderall. Después de tomar Adderall, esa respuesta se duplicó hasta 38 latidos por minuto”, afirma el primer autor Kiran Somers, D.O., médico residente de medicina de familia en el Sistema de Salud de Mayo Clinic en el noroeste de Wisconsin.
Los hallazgos ponen de relieve la intensidad de los efectos estimulantes en individuos no acostumbrados al medicamento, señalan los investigadores.
“Estos resultados demuestran efectos cardiovasculares agudos y medibles del uso de Adderall por personas que no lo utilizan de forma regular con prescripción para indicaciones médicas específicas”, afirma el Dr. Somers.
Los investigadores subrayan que estos hallazgos se aplican al uso sin prescripción y no reflejan el uso prolongado y supervisado del medicamento para el tratamiento del TDAH. Estos resultados no deben extrapolarse al uso prolongado y supervisado de Adderall para el tratamiento del TDAH o para otras afecciones médicas específicas, en las que los beneficios terapéuticos están bien establecidos y son significativos, afirma la Dra. Svatikova.