Ferias Libres advierten que el encarecimiento de combustobles repercute en los precios de frutas, verduras y difícil situación a miles de feriantes: Durante septiembre, las hortalizas, legumbres y tubérculos aumentaron un 4,1%, las frutas un 3,1%, las lechugas un 10,5% y las papas un 8,6%.
Una creciente preocupación existe entre los comerciantes de las ferias libres del país tras conocerse las cifras del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre, que registró un alza de 0,4%, con importantes incrementos en productos esenciales de la alimentación familiar.
La Confederación Nacional de Ferias Libres (ASOF) advirtió que el encarecimiento de frutas y verduras, sumado al aumento de los combustibles, está generando un complejo escenario para miles de pequeños comerciantes, que enfrentan el dilema de traspasar los mayores costos a sus clientes o continuar reduciendo sus márgenes de ganancia.
La presidenta de ASOF, Paola Morales, explicó que las cifras reflejan una situación especialmente preocupante para el sector. Durante septiembre, las hortalizas, legumbres y tubérculos aumentaron un 4,1%, las frutas un 3,1%, las lechugas un 10,5% y las papas un 8,6%.
“Estas alzas encarecen la compra de mercadería en los mercados mayoristas. A esto se suma el aumento del diésel, que subió un 10,2% en septiembre, elevando los costos de transporte y abastecimiento”, señaló la dirigenta.
“Frente a esta realidad, los feriantes enfrentan una difícil decisión: traspasar los mayores costos a los consumidores o reducir sus márgenes de ganancia para mantener los precios competitivos. Mientras tanto, las familias compran menos y los pequeños comerciantes ven amenazada su rentabilidad”, sostuvo.
Familias compran menos y feriantes enfrentan mayores costos
Desde ASOF señalaron que el impacto del alza de los alimentos se siente en ambos extremos de la cadena de comercialización: en los hogares que deben ajustar sus presupuestos y en los comerciantes que necesitan mantener sus ventas para sostener sus negocios. En ese contexto, Morales enfatizó que las ferias libres cumplen una función fundamental para el abastecimiento alimentario del país, especialmente por su cercanía con los barrios y su oferta de productos frescos y saludables.
“La inflación no solo afecta a quienes compran, también golpea directamente a quienes trabajan y viven de las ferias libres. El impacto es aún mayor para quienes cuentan con poco capital de trabajo y tienen menos capacidad de absorber las alzas”, explicó.


