Luego que el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, firmara un contrato entre la Corporación de Desarrollo de Islas Falkland y la naviera chilena Easter Island para establecer una nueva vía comercial marítima entre ambas zonas, desde Tierra del Fuego en Argentina ya se prepara una ley para sancionar la logística que abastece a la isla.
Así lo informa esta jornada el diario argentino Página 12, indicando que lo que se busca es encarecer las operaciones que contribuyen al funcionamiento económico del archipiélago, sumando una nueva tensión con Chile en la zona austral.
El secretario de Malvinas (NE: Falkland al ser territorio bajo soberanía Británica), Antártida e Islas del Atlántico Sur y de Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, explicó que:
“Lo que estamos buscando es la manera de tipificar lo que sería la utilización de la infraestructura dentro de lo que es la propia Malvinas (Falkland) como infraestructura propia del gobierno fueguino para poder desalentar esto a partir de lo que serían sanciones económicas”.
La ley que se está preparando es para sancionar el uso de infraestructura vinculada con el corredor marítimo entre Punta Arenas y Malvinas (Falkland).
Y para variar aparece otro decreto, esta vez el 256 que establece reglas para el contacto entre la Argentina continental y las islas.
Dachary, sin embargo, pone acento en un punto importante para la soberanía de Chile en el Estrecho de Magallanes, ya que en la información del diario apunta a que “desde la boca oriental del Estrecho de Magallanes primero tenés aguas jurisdiccionales de la provincia de Tierra del Fuego y después Mar Argentino. Siempre estás en Mar Argentino. Después cuando llegás a Malvinas (NE: Falkland por estar bajo soberanía Británica, cuando ingresas dentro de las 12 millas, otra vez Mar Territorial de la provincia de Tierra del Fuego”.
Más pelos a la sopa
El anuncio de este corredor marítimo entre Punta Arenas y Malvinas se produce justo durante la visita de Javier Milei a Chile donde participó en el Foro Madrid y que luego se reunió con el presidente chileno, José Antonio Kast, y se difundió una declaración en que el gobierno chileno respaldó el reclamo argentino de soberanía sobre las islas.
Ante esto, Dachary le echó más pelos a la sopa al marcar una diferencia entre la posición de la Cancillería chilena y la de algunos funcionarios argentinos y apuntar a que “ciertos gobernantes locales chilenos han tenido una postura pro británica”.
Y fue más allá al señalar que “tenemos que hacer cada vez más costosa la presencia británica en Malvinas para forzar lo que es esa reapertura de negociaciones”.


