El ministro de Defensa, Fernando Barros, encabezó la Cuenta Pública Participativa 2026 de la cartera que lidera, instancia en la que dio cuenta de la gestión desarrollada durante el período 2025-2026, los principales avances alcanzados por el sector y los desafíos estratégicos para los próximos años, reafirmando el compromiso del Gobierno con una Defensa moderna, eficiente, transparente y al servicio de todos los chilenos.
Durante su exposición, Barros destacó el rol permanente que cumplen el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea en la protección de la soberanía nacional, la seguridad de los espacios marítimos, terrestres, aéreos y antárticos, la cooperación internacional, la ayuda a la comunidad y el apoyo a las autoridades civiles frente a emergencias y catástrofes.
El titular del Mindef fijó los lineamientos centrales de lo que será la gestión sectorial del Gobierno en el próximo período, dando cuenta también de los principales hitos de la gestión institucional.
En una parte de su discurso, Barros destacó que la Defensa “no consiste únicamente en proteger la soberanía y la integridad territorial. También contribuye a preservar las condiciones que hacen posible la libertad, la seguridad, el desarrollo económico, la estabilidad institucional y la paz”.
El secretario de Estado dijo que al ser Chile un país tricontinental, la soberanía y las fronteras demandan “importntes capacidades humanas y tecnológicas”.
“Proteger y resguardar el espacio marítimo, el espacio aéreo, nuestras fronteras, la infraestructura crítica, las redes digitales, las rutas comerciales, las comunicaciones y el acceso al espacio forma parte de las responsabilidades contemporáneas de la Defensa. Por ello, la Defensa Nacional no puede entenderse como un gasto, sino como una inversión estratégica para asegurar la continuidad del Estado”, indicó.
Resaltó que “la ciudadanía reconoce en sus Fuerzas Armadas instituciones cercanas, disciplinadas y comprometidas con el servicio público. Incluso, si no están, demandan su presencia. Pero también observan algo más profundo: que estas instituciones representan estabilidad, proyectan confianza y encarnan los valores permanentes y fundacionales de la República, de lo que nos identifica como chilenos”.
Barros destacó las campañas antárticas, la vigilancia marítima y aérea de los territorios insulares y del Estrecho de Magallanes, el apoyo permanente a los territorios insulares y las operaciones destinadas a resguardar la soberanía nacional.
“En ese plano, cabe destacar, la primera misión antártica el Rompehielos AGB-46 “Almirante Viel”, construido 100% en los astilleros de Asmar, un verdadero orgullo para la industria nacional y la Armada de Chile”, valoró el ministro.
En la oportunidad, Barros resaltó la innovación y desarrollo tecnológico en la Defensa, ya que “las industrias vinculadas a la Defensa constituyen también motores de innovación, investigación aplicada y desarrollo tecnológico”.
“Nuestro propósito es avanzar gradualmente hacia un ecosistema nacional que integre universidades, empresas estratégicas, centros de investigación y Fuerzas Armadas, promoviendo soluciones tecnológicas con aplicaciones tanto militares como civiles”, apuntó.
“Queremos potenciar las economías de escala, de forma que el conocimiento y experiencia adquiridos por cada una de nuestras empresas y el manejo de sus finanzas sea manejada y planificada estratégicamente, abriendo las puertas al conocimiento civil de las universidades, gremios profesionales, a nuestros científicos e ingenieros”, afirmó.


