El ministro de Defensa, Fernando Barros, desestimó este jueves un “llamado al orden” tras sus declaraciones cuestionando los aranceles que aplicó Estados Unidos al país de 12.5% por “trabajo forzoso”.
En una escueta declaración, el titular del Mindef fue consultado por una especie de “llamado al orden”, indicando que “no, de dónde”.
Respecto a las declaraciones del embajador de EEUU en Chile, Brandon Judd, de tildar de decepcionantes las declaraciones de ministros por los gravámenes, Barros safó olímpicamente y se remitió a indicar que hoy los ojos están puestos en la visita del presidente de Corea, Lee Jae Myung.
Hay que recordar que Barros cuestionó los aranceles, indicando a radio Infinita que “es algo injusto y es algo que nos deja bastante confusos. Se supone que somos países muy amigos, muy cercanos, el embajador que está aquí, nos conoce”.
“Entonces aplicar una suerte de sanción por una acción u omisión por un tema valórico tan relevante como es permitir el abuso, no tomar las medidas para evitar el abuso, el trabajo forzoso, una suerte de castigo por esclavismo, parece muy injusto y genera dudas en la cercanía y confiabilidad de la relación”, sostuvo.
Otro que metió la mano para opinar del tema fue el radical titular de Agricultura, Jaime Campos, quien señaló que “en castellano antiguo: pésimas, lamentables noticias. Lo que se está haciendo con Chile es una actuación arbitraria del gobierno norteamericano, puesto que está violentando el Tratado de Libre Comercio que ya habíamos suscrito”.
Ante estas declaraciones, hoy el canciller, Francisco Pérez Mackenna, reconoció que “más allá del desorden, lo importante es que estamos unidos todos detrás de un mismo objetivo”.
En esa línea, el jefe de la diplomacia chilena golpeó la mesa y dijo que las negociaciones con Wahington las “lleva la Cancillería”.


