- Publicaciones con datos incorrectos, poco certeros o falsos, problemas en el contrato de arriendos o promesas de compraventas, hasta atrasos en la entrega de la propiedad. Son todos escenarios que se pueden prevenir si se opta por la asesoría adecuada. Acá revisamos algunas señales para reconocerla.
“Muchas veces, con la llave en la mano, los propietarios sienten que ´perdieron la plata´ pagándole a un corredor de propiedades. Si no hubo problemas, perciben que su trabajo solo se limitó a mostrar la vivienda y no se dan cuenta que hay todo un proceso previo y posterior al servicio, tanto para la gestión de ventas como para arriendos”, señala Víctor Danús, gerente general de PROurbe y secretario general de la Cámara Nacional de Servicios Inmobiliarios (ACOP).
El experto advierte que una asesoría profesional puede evitar problemas asociados a la gestión de intermediación inmobiliaria, como indefiniciones en los acuerdos contractuales, poca claridad en los procesos o atrasos extendidos, que pueden llegar a tener un sinnúmero de inconvenientes.
Por lo mismo, Danús recomienda también averiguar quiénes están detrás de la operación y qué respaldo ofrecen. "Las personas suelen dedicar semanas o incluso meses revisando una propiedad, pero muchas veces destinan muy poco tiempo a investigar quién la está asesorando. Hoy esa evaluación es tan importante como la del inmueble mismo", agrega.
A partir de su experiencia en el mercado, el ejecutivo identifica cinco tips clave para elegir bien al corredor, broker o agente inmobiliario en el proceso de compraventa de una propiedad.
1. Preferir oficinas
"En Chile, técnicamente cualquier persona puede ofrecer servicios de corretaje, por lo que es fundamental verificar quién está detrás de la gestión, cuál es su experiencia, qué referencias tiene y qué respaldo institucional existe detrás de su trabajo", explica Danús.
A su juicio, la existencia de un lugar físico y de una oficina respalda la gestión del corredor y permite que se entregue un servicio cara a cara, generando confianza y seriedad en el proceso. En corredoras de mayores espaldas -como PROurbe y otras oficinas-, la cartera de brokers incluso dispone de un departamento legal interno para facilitar las operaciones, por ejemplo.
2. Solicitar referencias y antecedentes verificables
Pero una oficina tampoco es suficiente. Se recomienda solicitar referencias de clientes antiguos, revisar operaciones anteriores y verificar antecedentes que permitan acreditar la experiencia del profesional o empresa.
También es importante verificar la existencia de canales formales de atención y mecanismos claros de contacto durante todo el proceso como email, dirección, teléfonos o página web, entre otros, donde poder acudir en caso de cualquier inconveniente o irregularidad.
3. Exigir documentación clara
Toda etapa relevante de una compraventa o arriendo debería quedar respaldada por documentación formal. "Un profesional serio debe ser capaz de explicar cada paso de la operación, justificar la documentación requerida y entregar certeza respecto del camino que seguirá", sostiene Danús.
La revisión de la situación legal del inmueble, la titularidad de la propiedad y la existencia de eventuales gravámenes forman parte de estos controles básicos.
4. Desconfiar de ofertas demasiado atractivas
Una señal de alerta para evaluar la seriedad de un corredor es su propuesta de trabajo inicial. Comisiones bajo mercado, valorizaciones muy elevadas o la oferta de acelerar etapas relevantes del proceso (como la evaluación de antecedentes y documentación) deben encender señales de alerta.
"La confianza no se construye sobre promesas, sino sobre procesos y hechos respaldados. Cuando algo parece demasiado fácil o bueno para ser cierto, vale la pena revisar con mayor profundidad los antecedentes involucrados", afirma el ejecutivo.
5. El plus del respaldo gremial
Trabajar con empresas que participen en organizaciones gremiales, que promuevan estándares profesionales y códigos de ética, entrega la tranquilidad de una asesoría que se rige bajo un marco de calidad.
"Las asociaciones gremiales como ACOP no reemplazan la debida diligencia que debe realizar un cliente, pero sí representan una señal relevante de compromiso con buenas prácticas, transparencia y mecanismos de autorregulación", explica Danús.


