- La iniciativa, impulsada por el Archivo Héctor Herrera junto a la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Biobío, articula acciones en el Mes del Libro, la Semana de la Educación Artística y el Día de los Patrimonios, proyectándose hasta agosto, mes del natalicio del artista tomecino.
En el marco de la conmemoración de los cien años del natalicio del artista textil y visual tomecino Héctor Herrera Sanhueza, el Archivo Héctor Herrera (www.hectorherrera.cl), en colaboración con la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Biobío, a través de su Plan Regional de Artes de la Visualidad, inició en la comuna de Tomé un programa de mediación educativa y cultural que se desplegará durante los próximos meses en comunidades escolares del territorio.
Las acciones comenzaron el martes 21 de abril, en el contexto del Mes del Libro y la Lectura, con la actividad “Descubriendo a Héctor Herrera, El Pajarero”, desarrollada en la Biblioteca Pública Municipal de Tomé. La instancia convocó a docentes y estudiantes a trabajar desde un enfoque interdisciplinar, integrando Lenguaje, Artes, Historia y Educación Ciudadana, mediante un ciclo didáctico que articula tres momentos —reconocer, recordar y reflexionar—, utilizando el archivo como herramienta pedagógica y lectura del territorio.
“Conmemorar el centenario de Héctor Herrera es también reconocer la profundidad cultural de nuestros territorios y el valor de las trayectorias artísticas que han contribuido a construir la identidad del Biobío. Su obra, profundamente vinculada al paisaje, la naturaleza y la memoria de Tomé, forma parte de un patrimonio visual que merece ser puesto en valor y compartido con las nuevas generaciones”, señaló la seremi de las Culturas, Carolina Tapia.
Héctor Herrera Sanhueza (1926–2007), conocido como “El Pajarero”, fue un artista cuya obra se caracteriza por la representación de aves, peces y vegetación en composiciones que dialogan con el paisaje costero del Biobío. Su trabajo alcanzó circulación nacional, como en los recordados diseños de cajas de fósforos de la década de 1980, además de contar con reconocimiento internacional y participación en hitos como la creación de un mural tapiz para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD III) en 1972.
Desde 2020, el Archivo Héctor Herrera desarrolla un trabajo sostenido de investigación, preservación y difusión de su legado, impulsado por su familia, activando un acervo que hoy se proyecta en contextos educativos como una práctica situada de memoria.
“Esta iniciativa propone un recorrido que trasciende la lógica de actividades aisladas, activando el archivo en el espacio educativo y comunitario, donde la memoria se construye colectivamente en diálogo con el presente”, destacó Alejandra Villarroel, encargada de Comunicaciones y Mediación Artística y Territorial del Archivo Héctor Herrera en el Biobío.
En esa línea, la iniciativa se inscribe en el Plan Regional de las Artes de la Visualidad de la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Biobío, orientado a poner en valor y difundir la obra de artistas visuales de la región como parte de su patrimonio cultural y visual. En ese marco, durante 2025 se desarrollaron —en colaboración con diversos agentes culturales vinculados a su legado— acciones conmemorativas en torno al centenario de Julio Escámez, reforzando un enfoque orientado a relevar trayectorias locales y proyectarlas hacia nuevas audiencias.
La autoridad aseveró que “esta iniciativa nos permite acercar el legado de Héctor Herrera a niñas, niños y jóvenes desde una experiencia educativa situada, donde el archivo se transforma en una herramienta viva para aprender, reflexionar y dialogar con el entorno. Nos interesa impulsar acciones que conecten arte, memoria y comunidad, proyectando referentes regionales desde el espacio escolar y ciudadano”.
Tras la activación inicial, el programa contempla una serie de hitos que se articulan con distintas efemérides culturales y educativas. Durante abril, las comunidades participantes desarrollarán jornadas abiertas en torno al libro Historias de Altomé, acompañadas de crónicas audiovisuales, ampliando el trabajo hacia la comunidad educativa.
En mayo, en el marco de la Semana de la Educación Artística (SEA), se realizarán salidas pedagógicas centradas en el avistamiento y escucha de aves costeras y urbanas, retomando la relación temprana de Herrera con la naturaleza como fuente de inspiración de su imaginario visual. Estas actividades se desarrollarán en los entornos inmediatos de los establecimientos participantes: Menque, Penco y Punta de Parra.
Posteriormente, durante la última semana de mayo, en el contexto del Día de los Patrimonios, se llevará a cabo la “Pintatón Pajarera”, instancia de creación colectiva que invita a niñas, niños y jóvenes a intervenir gráficamente reproducciones de tarjetas inspiradas en la obra del artista. La actividad incorpora mediación oral, paisaje sonoro y una exposición final tipo cordel, poniendo en valor el legado del artista como parte del patrimonio cultural local y nacional.
El programa está dirigido a estudiantes desde 7° básico a 4° medio y se estructura como un proceso progresivo que promueve habilidades como la comunicación, el pensamiento crítico, la creatividad y el trabajo colaborativo, a partir del cruce entre archivo, memoria y experiencia situada.


