El triunfo de José Antonio Kast, entre sus varios componentes, tuvo uno en particular que hablaba de su no dependencia de los partidos -que arrastran una profunda crisis de confianza no superan el 4%- pero, al pasar de las semanas Kast ha ido cediendo terreno o cediendo a las presiones de los partidos, por lo menos así se encarga de dejarlo establecido la prensa que transmiten al unísono desde la mal llamada «Moneda Chica».

Los dirigentes de partidos de la derecha, Republicanos hasta los aprovechadores -porque deberán desaparecer por la Ley- de Evópoli se han encargado de instalar y promover nombras de sus filas para ser ministros, subsecretarios y por cierto deben ya haber entregado una larga lista de nombres para puestos intermedios para las «peguitas» de rigor.

El silencio del Presidente Electo y de su entorno real dan cuenta o de una estrategia para que los partidos quemen los nombres y se peleen entre ellos, mientras que los verdaderos elegidos por el Presidente serán anunciados por él o bien, es una muestra de que los partidos -controlados por los parlamentarios- nuevamente le ponen la pata encima al Presidente e imponen su (DES)criterio lo que mantiene viva la crisis y por cierto pone en entredicho a Kast.

Peticiones, negociaciones y arreglines

Lo dirigentes y parlamentarios de los partidos llevan los nombres de personajes que han sido ya autoridades y muchos de ellos no muy brillantes, pero asi y todo quieren que se repitan el plato por lo que ellos conlleva.

Una de las ideas mas peligrosas es que algunos quieren tener un canciller empresario lo que significa total conflicto de interés y subyugar el interés de la Nación al de un grupo, eso sucedería si colocan a Francisco Pérez Mackenna, error recurrente del los dos gobiernos de Piñera y que en su momento critico el propio Kast.

Otro ejemplo es que desde el entorno de los Piñera Morel ya han hecho saber -con cierta obligatoriedad- que el ministro de Salud debe ser el exministo Emilio Santelices (tenia acciones en Sonda y con ello un conflicto de interés ya que la empresa tenia un contrato con Fonasa por US$ 2 millones. Las acciones las vendió).

Otro nombre que el excandidato Kaiser quiere imponer para ministro de Seguridad o de Defensa es el del general en retiro del Ejército, Luis Felipe Cuellar quien fuera Jefe de la Defensa Nacional entre 2020 y 2022 en la MacroZona Sur.

Los partidos  buscan acomodos y «arreglines» en el sentido de dejar «amarrados» a sus más devotos en puestos relevantes.

Es de esperar que Kast no cometa el mismo error de todos los mandatarios que es ceder a la presion de los partidos y sus intereses y también ceder al poder del empresariado que financia las campañas porque ellos si cobran todas las facturas.

Kast tiene una oportunidad histórica para sacudirse del lastre y vicios antes mencionado y si no es capaz de hacerlo quiere decir que toda su propuesta fue, otra vez, una ilusión electorera y por lo tanto la crisis institucional de la politica sigue enraizada y agravada por la corrupción tanto publica como privada, temas que tampoco ha abordado con la firmeza que se requiere.

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