El Presidente José Antonio Kast participó en el Pleno de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, España, realizando un llamado a concentrarse en las prioridades que “unen a los distintos pueblos” como la seguridad, el empleo y el crecimiento económico sustentable.
En su intervención, el mandatario resaltó a España como un país que “ha demostrado un compromiso incondicional con la integración regional, con los valores y principios iberoamericanos”.
“Esta Cumbre es una valiosa oportunidad para reafirmar los principios que nos orientan y que cobran aún más sentido en los complejos momentos que vive el mundo”, apuntó.
El jefe de Estado destacó que la cooperación internacional es importante, pero “solo tiene sentido si es capaz de generar respuestas y soluciones concretas para las personas”.
Además, resaltó la importancia que tienen este tipo de encuentros, debido a contribuyen a “quebrar barreras de entendimiento y así avanzar en materias concretas que benefician a nuestros conciudadanos”.
Y ejemplificó con el acercamiento que Chile ha tenido con Bolivia y su viaje oficial a La Paz, indicando que existen diferencias entre ambos países, pero que eso no impide que “podamos construir un futuro común. No, Tenemos muchos más temas en común que podemos resolver en conjunto que diferencias nos dividen”.
Asimismo, mencionó que ninguna cooperación resulta efectiva su no se enfrenta primero lo que condiciona el futuro, apuntando a que “sin seguridad, no hay camino posible hacia ese objetivo”.
“Nos estamos articulando para actuar unidos frente al crimen organizado y para generar oportunidades de desarrollo conjunto”, sostuvo y haciendo referencia al Compromiso Regional de Santiago.
En esa línea, el mandatario realizó un llamado a “concentrémonos en las prioridades que unen a los distintos pueblos, como la seguridad, el empleo y el crecimiento económico sustentable. Materias donde, con coordinación y cooperación, podemos avanzar en conjunto”.
En otro punto, el Presidente Kast señala que Chile ha optado por un camino que denominó “ritmo responsable” que es “avanzar con ambición, pero al paso que nos permita comprender y conducir lo que estamos construyendo. Para ello, apostamos por una regulación que abra caminos en lugar de cerrarlos, por la inversión en talento, cómputo y energía, y por una evaluación rigurosa”.


