Jueves 29 De Octubre De 2026
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Derribando mitos: ¿Los medicamentos son más caros en Chile que en otros paises?

Derribando mitos: ¿Los medicamentos son más caros en Chile que en otros paises?

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NATUS
infogate
Chile Farma

Uno de los temas que más preocupa a la población es el alto costo de los medicamentos en Chile, una creencia popular que lleva a la gente a adquirir remedios en ferias y espacios no autorizados, lo cual conlleva un riesgo sanitario que pone en alerta a las autoridades de salud, porque hay desconocimiento de la procedencia, las condiciones de almacenamiento y una posible falsificación.

El vicepresidente ejecutivo de la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (ASILFA), Patricio Huenchuñir, habló con Infogate.cl para dar cuenta de esta situación y derribar el mito del alto precio de los medicamentos.

“Es un mito que en Chile los medicamentos son los más caros de la región y en comparación a otros paíse”, advierte Huenchuñir, ya que las estadísticas que entregan las auditoras internacionales respecto a los precio de los medicamentos, es que el precio en dólares en los últimos 15 o 16 años no ha cambiado, debido a que los genéreicos siguen costando cerca o un poco más de un dólar.

El ejecutivo señala que el velor promedio de los similares -los primeros genéricos que se venden con marca- es de unos US$7 y el de los innovadores entre US$13 y 14, pero el problema radica en que en Chile se compra en pesos y el costo de nuestra moneda se ha desvalorizado.

Explicó que cuando se mira el tema en términos estadísticos, el precio de los remedios no ha cambiado a diferencia de otros productos.

Problema no es el precio, sino el acceso

“Hay una sensación, pero el problema en Chile no es el precio, sino que el acceso y la Cepal lo ha dicho desde hace muchos años, el precio de los medicamentos en Chile no es ni el más barato ni el más caro. Hay algunas categorías que están de la mitad más arriba y los otros de la mitad para abajo, y en el caso de los genéricos, somo, junto a Perú, los países que tenemos los medicamentos más bajo de la región”, expuso.

Ante este hecho, Huenchuñir sostiene que el tema del acceso se refiere a que los pacientes compran medicamentos que deberían ser entregados gratuitamente por el Estado.

“El GES, que es una gran política pública que asegura oportunidad y entrega del servicio como tener hora médica, el diagnóstico oportuno, el seguimiento, el tratamiento y el medicamento, pero como en el caso de la hipertensión, las personas compran el remedio si es gratuito y lo hacen porque no tienen hora al médico, hay lista de espera, hay que inscribir en el Cesfam y este está adosado al domicilio y no al del trabajo, por lo que se pierde un día para ir al médico y si consigues hora, te atienden muy rápidamente, te entregan una receta y vas a la farmacia y el problema es cuánto hay que esperar, y muchas veces ocurre que no está el medicamento”, plantea.

En esa línea, expone que el 87% de las personas están en Fonasa (clasificadas en A, B, C y D) y muchas al encontrarse con esta dificultad se salen del sistema , lo cual conlleva un “primer gasto de bolsillo es el médico, aunque sea un copago; segundo gasto de bolsillo el seguimiento cuando corresponde; tercer gasto de bolsillo y es permanente, el medicamento, porque ya no está cubierto por el GES porque se salieron del sistema y lamentablemente tienen que pagar por un medicamento que es gratuito”.

El mito del exceso de farmacias

Otro mito que se derriba es el exceso de farmacias, ante lo que el directivo de ASILFA señala que en el país hay 5.500 locales y cuando uno lo saca por estadística, representan a 25 por 100 mil habitantes, lo que significa que Chile está de la media hacia abajo en los registros de la OCDE.

“En Chile no es que haya muchas farmacias, o que ocurre es que quizás están mal distribuidas. Puede haber en algunas zonas farmacias muy cercanas, entonces hay un problema de distribuición de las farmacias, pero no en número”, precisa.

En ese sentido, Huenchuñir menciona que habría que pensar en una mejor distribución de los locales, pero acá nos encontramos con un problema que también se extrapola a los hospitales donde sucede una situación similar, por lo que el “sistema pública piensa igual”.

“Los hospitales de mediana y alta complejidad están en lugares de gran demanda y, por lo tanto, también van a haber estos centros de salud, estas farmacias adosadas, por lo que resulta natural que las personas van al hospital o centro médico y van a tener una farmacia cercana, es una cosa como natural”, plantea.

Explica que en otros países como España, la cantidad de farmacias triplica la que tiene Chile por cantidad de habitantes y “no están con una sobrepoblación de farmacias y no se siente, porque está mejor distribuidas”.

El peligro de comprar remedios en ferias libres

Patricio Huenchuñir explica que también es altamente peligroso comprar medicamentos en ferias libres o en lugares no autorizados, porque se desconoce la procedencia, condiciones de almacenamiento y posible falsificación del producto.

Sobre el almacenamiento, dijo que cuando se va a comprar a una farmacia, el cliente no siente ni frío ni calor, debido a que se controla la temperatura y la humedad a través de sensores instalados en distintos puntos del local y que son fiscalizados por la autoridad sanitaria.

“Este control de temperatura y humedad se hace por el paciente, no, se hace por el medicamente, ya que tiene que estar entre 16 y 25 grados y con una humedad que no supere el 60% y se hace para mantener las condiciones de estabilidad”, menciona.

En ese caso, planteó que cuando uno recurre a una feria las condiciones son las que hay en el ambiente, mucho calor o frío, por lo que “no hay condiciones de almacenamiento, por lo que se degradan y pueden tener efectos tóxicos”.

Esto es un grave problema sanitario, señala el directivo de ASILFA, pero hay otro punto importante en esta cadena y es preguntarse de dónde salieron los medicamentos que se venden en estas ferias.

“Puede que salgan de robos a algún camión de la industria farmacéutica, del robo a una droguería, del robo a una farmacia o incluso, puede ser falsificado. Pero lo más graves es que esto ya está cayendo en el crimen organizado”, planteó, agregando que las policías ya catalogan este tipo de comercio como parte del crimen organizado.

“Hay bandas que ya han visto esto como un buen negocio porque profitan de ello, porque lo han visto como un buen negocio o simplemente por lavado de dinero y la gente va a las ferias a comprar remedios porque no encontró el medicamento en el Cesfam y/o como puede ser lavado de dinero, puede ser más baratos, pero ojo con esto porque se hacen parte de un delito”, precisa.

Sin embargo, advierte también otro riesgo que es que los paciente se automedican, porque ven que no necesitan un médico y van directamente a comprar el medicamento, incluso los que deben tener receta como es el caso de los psicotrópicos.

“Desde ASILFA nos preocupa esta situación, porque afecta a la salud pública de la población. Hay un producto en la cual la población confía plenamente y que potencialmente le puede hacer un daño, es decir, en vez de sanarse, se muere o se agrava su enfermedad”, advirtió.

¿Cuál sería la solución?

Huenchuñir también plantea que la salución a este tema es que el sistema público de salud funcione, porque al haber listas de esperas, los pacientes no pueden acceder a los medicamentos y por ende recurren a las farmacias o a las ferias.

“Si Fonasa funcioa y un paciente, independiente si A, B,C o D, tiene un problema de salud y puede ir a su consultorio más cercano, y tiene una respuesta en tiempo y forma, va a tener sus medicamentos que van a ser gratuitos y no va a tener que gastar nada”, aseguró.

En esa línea, el directivo apuntó a que si la toda la cadena de salud funciona, el paciente recibirá de forma gratuita sus remedios en forma oportuna, por lo que esa demanda que actualmente tiene la venta de medicamentos en la feria, desaparece.