La reforma constitucional que está impulsando el Gobierno para introducir la “seguridad” en la Carta Magna ha provocado ciertos resquemores en la oposición, pero también en el oficialismo y es que el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, golpeó la mesa pidiendo cambios a la agenda del Ejecutivo, debido a que como se pretende enviarla actualmente al Congreso “no podríamos apoyarla”.
En conversación con La Tercera, el diputado señala que a pesar de no conocer el texto definitivo, “lo que se ha dado a conocer por distintos medios de comunicación es una reforma que hoy día nosotros no podríamos apoyar”.
Explicó que “la razón es que estamos poniendo en la Constituciónexcepciones a principios generales que, al final, debilitan la Constitución”.
“El problema está en establecer excepciones a la regla general en la Constitución cuando esos son temas de la Ley Orgánica Constitucional. Por ejemplo, en el nuevo artículo 9 bis que se propone, o en el inciso adicional en el 19 número 2, se establece que no se entenderá como arbitrario los distintos regímenes carcelarios que puedan decretarse para los miembros del crimen organizado”, plantea el timonel del gremialismo.
En ese sentido, planteó que “si tú pones eso en la Constitucion, lo que estás haciendo es establecer un criterio que es legal en ella y que la transforma en un elemento extremadamente vulnerable”.
Y ejeplificó con que “si hoy día nosotros decimos que no se considerará arbitrario los distintos regímenes penitenciarios, ¿qué impediría que el día de mañana la izquierda dijera en la Constitución que no se considerará expropiación y nacionalización de los fondos de pensiones?”.
“Lo que nosotros tenemos que hacer es establecer estas normas en la ley y argumentar de buena forma por qué no son inconstitucionales, y si es que finalmente esto se da al TC, hay que ganarlo en el TC”, precisó.
Agregó que “las sanciones por conductas o delitos están siempre establecidas en la ley. Entonces, no es argumento suficiente el tener la razón para debilitar la Constitución. Nosotros, en vez de debilitarla, deberíamos fortalecerla”.
En ese sentido, apuntó a que “es legítimo intentar cambiar la Constitución, pero con normas o principios que sean propiamente constitucionales. Establecer en la Constitución excepciones que son legales o normas que son de índole legal, al final, insisto, terminan por transformar a la Constitución no en la norma suprema que genera estabilidad, sino en una norma como cualquier otra que puede ser cambiada gobierno a gobierno. Y por eso tenemos que fortalecerla volviendo a subir los quórums a como era antes”.
Nuevo estado de excepción
Ramírez, sin embargo, dijo estar a favor de un nuevo estado de excepción, puesto que “eso ya se hace en la Constitución y, por lo tanto, no existe objeción (…) la discusión acerca de las facultades que puedan tener las distintas instituciones del Estado tampoco representa un problema”.
Sobre la idea de inhabilidades a condenados por delitos violentos, el timonel UDI dijo que “esos temas son sanciones por delitos que se cometan y, por lo tanto, no es arbitrario. Normas como esas existen en todo el mundo y no son controvertidas”.
“No podemos debilitar nuestra Constitución sentando el precedente de que podríamos pasar por encima de normas generales de la Constitución a través de excepciones. Insisto, el precedente que se genera es terrible. Porque el día de mañana la izquierda podría decir que no constituye expropiación la nacionalización de los fondos de pensiones”, concluyó.


