El Presidente Trump ha anunciado guerra comercial a Irán y castigos a todos los países que sigan comerciando con los persas y la respuesta de Irán ha sido la misma, bajo el concepto de "enemigos".
En este escenario, ayer la amateur Cancillería de Chile anuncio que el 31 de agosto se cierra la embajada chilena en Teherán.
Tras el anuncio de hoy del gobierno iraní, se podría considerar que cerrar la misión diplomática -sin romper relaciones formalmente- como un acto hostil y alineado con EEUU. Es decir lo que ha hecho el Gobierno chileno es entrar en la guerra comercial impuesta por Trump, siendo que Chile-hasta ahora- solo ha recibido un trato desdeñoso de parte de EEUU si se compara como Trump "regalonea" a Perú y Argentina permitiéndole el doble amorío con él y con su archienemigo China.
"Les decimos a todos los países vecinos que no se sumen a la guerra económica contra Irán. Cualquiera que lo haga será considerado un país enemigo», dijo anoche el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, en entrevista con la televisión estatal.
Así las cosas, claramente la actitud errónea de Chile podría significar ser considerado como "enemigo" de Irán.


