La Cancillería envió una delegación de especialistas chilenos, de la Universidad Católica, a Venezuela para colaborar en la evaluación de estructuras dañadas por los terremotos que afectaron al país, poniendo a disposición la experiencia desarrollada en Chile en ingeniería sísmica, evaluación estructural y gestión del riesgo de desastres, útiles en el proceso de reconstrucción.
Serán 14 profesionales de distintas especialidades, quienes trabajarán en estrecha coordinación con el Ministerio de Transporte de Venezuela, a cargo de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras de ese país.
“Chile ha acumulado una experiencia muy importante en materia sísmica y hoy tenemos la posibilidad de poner ese conocimiento a disposición de un país que enfrenta una situación muy compleja”, destaca el canciller, Francisco Pérez Mackenna.
Añadió que “la cooperación internacional también se construye de esta manera: compartiendo capacidades, conocimiento y experiencia cuando otros países lo necesitan. Esta misión es una expresión concreta de esa voluntad de colaboración”.
En tanto, el rector de la UC, Juan Carlos de la Llera, destacó que la misión refleja el compromiso del centro de estudios de poner sus capacidades al servicio de la sociedad.
“Queremos que las capacidades que desarrollamos en la universidad en ingeniería sismorresistente puedan traducirse en un aporte concreto a Venezuela. Nuestro objetivo es generar un impacto mayor desde aquello que sabemos hacer y, ante una emergencia de esta magnitud, tenemos conocimientos y experiencia que pueden ser útiles”, dice el rector.
“La excelencia que buscamos también significa ser capaces de contribuir desde Chile, colaborando con otros países cuando nuestras capacidades puedan ayudar”, indicó.
La delegación será encabezada en terreno por el académico UC Matías Hube, director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica, y se concentrará en las ciudades de Caracas y La Guaira. Sus primeras jornadas estarán orientadas a obtener información que permita tomar decisiones rápidas sobre las construcciones afectadas.
“Apoyaremos a nuestra contraparte venezolana en inspeccionar edificaciones para determinar cuáles pueden seguir siendo utilizadas, cuáles presentan condiciones que hacen necesario restringir su acceso y cuáles deben ser demolidas. Es una evaluación que debe ser rigurosa, pero también muy ágil, porque sus resultados sirven directamente para tomar decisiones de reparación con el fin de reducir riesgos para las personas”, comenta Hube.
La delegación está integrada por especialistas del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica, del Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres (CIGIDEN R+), arquitectos, constructores civiles, un médico y especialistas de otras facultades.


