Miércoles 12 De Agosto De 2026
Informar, analizar, anticipar
Actualidad

Advierten que temporales dejan daños visibles y revelan brechas en preparación de las comunidades

Advierten que temporales dejan daños visibles y revelan brechas en preparación de las comunidades

Compartir

Banner
infogate
infogate

Las filtraciones, anegamientos, fallas en ascensores y cortes de suministro que dejaron las recientes lluvias no solo provocaron daños materiales en edificios y condominios. Especialistas advierten que este tipo de eventos también permite detectar debilidades en la preparación de las comunidades y revisar si los planes de emergencia realmente responden a las necesidades actuales de cada condominio.

Durante el último sistema frontal, diversas comunidades enfrentaron filtraciones en techumbres, inundaciones de estacionamientos subterráneos, fallas en portones eléctricos, interrupciones del suministro y problemas en ascensores.

Una vez superada la contingencia, sostienen los expertos, comienza una etapa igual de importante: evaluar la respuesta del condominio, identificar vulnerabilidades y corregirlas antes de un nuevo evento climático.

La Ley N° 21.442 sobre Copropiedad Inmobiliaria establece, en su artículo 40, que todos los condominios deben contar con un plan de emergencia que contemple acciones antes, durante y después de situaciones que puedan afectar a las personas o a los bienes comunes.

Asimismo, dispone que estos planes deben actualizarse cuando cambien las condiciones generales de seguridad y que el plan de evacuación debe revisarse, al menos, una vez al año.

En ese contexto, especialistas en administración de comunidades recomiendan que administradores y comités aprovechen las semanas posteriores a un sistema frontal para realizar una evaluación integral del comportamiento del condominio frente a la emergencia.

"Los temporales no solo dejan daños visibles. También permiten detectar brechas en la preparación de una comunidad. Este es el momento para revisar protocolos, verificar si los canales de comunicación funcionaron, evaluar la respuesta de proveedores y comprobar si el plan de emergencia realmente responde a las necesidades actuales del condominio. Esperar al próximo sistema frontal puede significar repetir los mismos problemas", señaló Paula Hidalgo, jefa de Comunicaciones y Marketing de Edifito.

Entre las principales recomendaciones figuran documentar los daños registrados durante la emergencia, revisar cubiertas, sistemas de evacuación de aguas lluvias, instalaciones eléctricas, bombas, grupos electrógenos y ascensores, además de verificar que se encuentren actualizados los contactos de empresas de mantención y servicios de emergencia.

La prevención también se evalúa después de la emergencia

Para Marcelo Hernández, director de Actualiza Tu Reglamento, este tipo de episodios también permite medir el nivel de preparación de las comunidades y el cumplimiento de las obligaciones que establece la Ley de Copropiedad para administradores y comités.

"El artículo 40 de la Ley N° 21.442 no exige tener un plan de emergencia solo para cumplir con un requisito documental. La finalidad es que las comunidades estén realmente preparadas para enfrentar situaciones críticas. Cada temporal entrega aprendizajes distintos y, por lo mismo, es recomendable revisar si los protocolos siguen siendo adecuados o requieren modificaciones para proteger mejor a las personas y al condominio", afirmó.

Hernández explica que las techumbres, canales y bajadas de aguas lluvia forman parte de los bienes comunes cuya mantención corresponde a la administración, por lo que deben ser revisadas periódicamente.

Agrega que, frente a contingencias de mayor magnitud, resulta igualmente indispensable contar con un Plan de Emergencia y Evacuación actualizado, además de un Registro de Copropietarios al día, herramienta clave para informar a los residentes y coordinar eventuales evacuaciones.

Los especialistas coinciden en que los eventos climáticos extremos forman parte de una realidad cada vez más frecuente, por lo que la preparación de las comunidades ya no puede limitarse únicamente a reaccionar cuando ocurre una emergencia.

Evaluar lo sucedido, corregir las vulnerabilidades detectadas y mantener actualizados los protocolos constituye una de las principales herramientas para fortalecer la capacidad de respuesta de los condominios frente a futuros sistemas frontales.