- Tras la aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados del proyecto que busca prohibir y sancionar las carreras de perros galgos en Chile, vuelve a tomar fuerza la discusión sobre la protección y el bienestar animal. En el marco de los nueve años de la Ley Cholito, médica veterinaria aborda las principales claves para una tenencia responsable y el cuidado de perros y gatos.
El debate en torno a las carreras de perros galgos ha vuelto a poner sobre la mesa las condiciones necesarias para garantizar el bienestar de los animales de compañía y las responsabilidades que asumen quienes están a su cuidado. Una discusión que va más allá de situaciones específicas y que alcanza aspectos cotidianos como la alimentación, la atención veterinaria, la prevención, la identificación y el resguardo de sus necesidades durante toda su vida.
Este escenario coincide con el aniversario de la publicación de la Ley N.º 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, conocida como Ley Cholito. La normativa establece que hacerse responsable de una mascota implica, entre otras obligaciones, proporcionar alimentación, albergue, buen trato y cuidados veterinarios indispensables para su bienestar.
“Hablar de tenencia responsable implica comprender que incorporar una mascota a la familia significa hacerse cargo de sus necesidades durante toda su vida. Esto considera una alimentación adecuada, atención veterinaria, medidas preventivas y estar atentos a cambios en su salud o comportamiento”, explica Josefina Rivas, médico veterinario/a de Virbac Chile.
¿Qué implica una tenencia responsable en la práctica?
La medicina preventiva es uno de sus principales componentes. Mantener controles veterinarios periódicos, junto con esquemas de vacunación y desparasitación adecuados, permite prevenir enfermedades y realizar un seguimiento de la salud del animal en las distintas etapas de su vida.
A ello se suma una alimentación acorde con su especie, edad y necesidades particulares, además de actividad física y un entorno que favorezca su bienestar. En perros, los paseos y el ejercicio forman parte de estos cuidados, mientras que en gatos el juego y el enriquecimiento ambiental permiten estimular conductas naturales y mantenerlos activos.
“Muchas veces la consulta veterinaria ocurre cuando ya existe algún signo de enfermedad, pero una tenencia responsable también implica anticiparse. Los controles periódicos permiten evaluar el peso, la condición corporal y el estado general de la mascota para adaptar sus cuidados a las necesidades de cada etapa”, señala la médica veterinaria.
La identificación y el registro también forman parte de una tenencia responsable. Esto implica la implantación de un microchip y la inscripción de la mascota en el Registro Nacional de Mascotas, medidas especialmente relevantes ante situaciones de pérdida o extravío. Junto con ello, observar cambios en el apetito, la movilidad o el comportamiento permite reconocer oportunamente señales que requieran atención profesional.
“Una mascota depende de las decisiones que sus tutores toman diariamente. La responsabilidad no está solamente en reaccionar cuando aparece un problema, sino también en entregar las condiciones necesarias para cuidar su salud y bienestar a lo largo de toda su vida”, concluye la médica veterinaria.
A nueve años de la Ley Cholito, la tenencia responsable continúa siendo una tarea permanente, que involucra prevención, alimentación, identificación y cuidados adecuados durante toda la vida del animal.


