- El empresario chileno Carlos Alberto Délano Abbott es reconocido por su trayectoria al frente de Empresas Penta junto a Carlos Eugenio Lavín, pero también por haber sido uno de los fundadores de la Universidad del Desarrollo (UDD), institución que en 2020 cumplió tres décadas de historia y que hoy supera los 16.000 estudiantes entre pregrado y posgrado.
Formado como ingeniero comercial en el Colegio Saint George's y en la Universidad Católica, Carlos Délano ha desarrollado casi toda su carrera en el ámbito empresarial. A fines de los años ochenta, junto a Carlos Lavín, dio el paso de independizarse del grupo económico donde ambos trabajaban en el área de seguros y previsión para fundar un holding propio, decisión que marcaría el resto de su trayectoria profesional.
Esa sociedad con Lavín se convirtió en Empresas Penta, compañía que con el tiempo desarrolló negocios en salud, previsión, seguros, inmobiliario y finanzas. Unos años más tarde, ambos socios sumaron a su historia un proyecto de naturaleza distinta, alejado del mundo corporativo: la fundación, junto a otros empresarios, de la Universidad del Desarrollo (UDD) desde cero, en Concepción.
El origen de la UDD entre Carlos Délano, Carlos Lavín y Ernesto Silva
La idea de fundar una universidad llegó de la mano de Ernesto Silva Bafalluy, concuñado y amigo cercano de Délano Abbott, quien lo invitó a sumarse junto a un grupo de profesionales, entre ellos Lavín García-Huidobro, al proyecto que se convertiría en la UDD. Según relató el propio Délano en una entrevista de historia oral realizada por la universidad en 2020, su primer recuerdo del proyecto fue una conversación con Silva en la que este le transmitió la convicción de fundar una universidad desde Concepción, con una visión liberal y emprendedora para esa región del país.
Dicha motivación inicial combinó dos elementos que Délano describió como determinantes: la importancia de descentralizar la educación superior hacia Concepción y un interés personal por las ideas liberales en materia económica, asociadas a la formación de emprendedores tanto en el ámbito privado como en el público. Carlos Eugenio Lavín participó del mismo proceso fundacional, aportando lo que calificó como una mirada de largo plazo orientada a sostener el proyecto pese a las dificultades de los primeros años.
La puesta en marcha tuvo su propia épica. Carlos Alberto Délano recordó un viaje a Concepción en 1989 junto a Joaquín Lavín, Ernesto Silva y Federico Valdés, en el que se decidió convocar a una conferencia de prensa para anunciar la apertura de la universidad. Mientras los demás fundadores enfrentaban a la prensa, Délano Abbott se encargó de negociar el arriendo del inmueble que sería la primera casa central, cerrando el acuerdo en paralelo al anuncio público.
Empresas Penta, la sociedad con Lavín que precedió a la universidad
En paralelo a la UDD, Carlos Délano continuó al frente de Empresas Penta junto a Carlos Eugenio Lavín, holding con 38 años de historia. Esa trayectoria empresarial fue la que, según explicó, terminó moldeando su rol dentro del Consejo Directivo de la universidad, donde aportó experiencia en estrategia financiera, capacidad de gestión de riesgo y una marcada inclinación por los proyectos de arquitectura e infraestructura.
Su última faceta tuvo un capítulo concreto en la construcción del campus San Carlos de Apoquindo, hoy llamado Campus Rector Ernesto Silva. El empresario chileno relató que se involucró personalmente en la definición del concepto arquitectónico, buscando una identidad que se alejara de los códigos tradicionales de otras universidades y reflejara, en sus palabras, sencillez e innovación. La inauguración de ese campus, en 2004, quedó para él como uno de los hitos más emotivos del proyecto.
El rol de los fundadores de Penta en la expansión de la universidad
La decisión de extender la universidad más allá de Concepción, mediante la compra de la entonces Universidad de Las Condes, no fue automática. Describió un proceso de convencimiento gradual entre los fundadores, incluido Lavín, liderado por Ernesto Silva, que permitió a la institución instalarse en Santiago. Algo similar ocurrió con la creación de la Facultad de Medicina en alianza con la Clínica Alemana, un paso que Carlos Alberto Délano reconoció como decisivo para que la universidad alcanzara lo que llamó universalidad académica.
Un balance personal de tres décadas de historia compartida con Lavín
Al hacer un repaso de su paso por el Consejo Directivo, Délano Abbott valoró el rol complementario de los demás fundadores, entre ellos Federico Valdés, Joaquín Lavín, Cristián Larroulet, Hernán Büchi y su propio socio Carlos Eugenio Lavín, con quien describió una relación de amistad sostenida a lo largo de varias décadas.
Padre de nueve hijos y abuelo de más de treinta nietos, Carlos Alberto Délano definió a la UDD y a su familia como los dos proyectos más significativos de su vida. En la misma entrevista proyectó el crecimiento futuro de la institución calculando que, de mantener su ritmo de expansión, podría haber formado a cientos de miles de egresados en el próximo siglo, un horizonte que vinculó al papel de las universidades privadas en la ampliación del acceso a la educación superior en Chile.


