Viernes 1 De Mayo De 2026
Informar, analizar, anticipar
Salud

Doomscrolling: experto de Mayo Clinic comparte consejos para dejar de desplazarse sin parar y proteger la salud mental

Doomscrolling: experto de Mayo Clinic comparte consejos para dejar de desplazarse sin parar y proteger la salud mental

Compartir

Banner
infogate
infogate

“Debería parar.” ¿Alguna vez se ha dicho esas palabras mientras deslizaba una publicación desalentadora tras otra en internet? Este fenómeno se conoce popularmente como doomscrolling (consumo compulsivo de noticias negativas en internet). Puede que se pregunte: ¿Por qué resulta tan difícil dejar de hacer doomscrolling una vez que empieza? Y, lo que es más importante, ¿qué puede hacer para liberarse de esa espiral negativa? Craig Sawchuk, Ph.D., psicólogo en Mayo Clinic en Rochester, ofrece algunas claves.

“Cuando piensa en la palabra doom (fatalidad), esta genera una fuerte reacción emocional”, explica el Dr. Sawchuk. Esto encaja con el origen del término en 2020.

Durante los primeros días de la pandemia de COVID-19, muchos estábamos confinados en casa y dependíamos en gran medida de nuestros teléfonos, ordenadores y televisores para informarnos y entretenernos. En ese periodo inicial había mucha incertidumbre, lo que llevó a muchas personas a buscar información de manera continua. Sin embargo, ninguna cantidad de información lograba disipar esa incertidumbre, manteniéndonos atrapados en un bucle interminable de búsqueda, hallazgo de información negativa y nueva búsqueda.

Ahora, años después, muchas personas siguen teniendo dificultades con el doomscrolling. Todo comportamiento y toda emoción cumplen una función, afirma el Dr. Sawchuk, y eso incluye el doomscrolling. A menudo empieza con el objetivo de comprender una situación y prepararse para ella. Sin embargo, esa búsqueda de respuestas puede volverse obsesiva además de improductiva.

Es probable que el doomscrolling esté motivado por algo más que la curiosidad. Según el Dr. Sawchuk, nuestro cerebro está programado para orientarnos hacia la novedad y la amenaza. A lo largo de la existencia humana, este mecanismo ayudó a mantenernos con vida. Un cerebro que detectaba amenazas — especialmente amenazas nuevas — era un cerebro que le apartaba del peligro antes de que fuera demasiado tarde.

Sin embargo, esta tendencia protectora puede volverse en su contra en el entorno digital. Puede que se sienta bien cuando toma el teléfono por primera vez. Sin embargo, tras varios minutos desplazándose por contenidos, puede sentirse más ansioso, enfadado, desanimado, disgustado o impotente. Cuando surge esta negatividad, actúa como una lente, llevándole a prestar aún más atención a historias y publicaciones que justifican y acentúan sus sentimientos, señala el Dr. Sawchuk.

El doomscrolling también puede empeorar el estado de ánimo de otras formas:

Procrastinación del sueño. Si practica doomscrolling por la noche, puede resultarle difícil detenerse y, en consecuencia, acostarse mucho más tarde de lo previsto. Esta pérdida de sueño puede afectar a su estado de ánimo al día siguiente.

“La alteración del sueño hace que no seamos personas especialmente agradables en el trato. Al día siguiente somos menos tolerantes y más impacientes”, afirma el Dr. Sawchuk.

Deterioro de la salud social. El tiempo que se pasa con amigos y familiares suele ser reparador. Cuando practica doomscrolling, puede dedicar tanto tiempo al teléfono que apenas le quede para compartir con los demás.

Menos ejercicio. El ejercicio, la luz solar y el contacto con la naturaleza pueden ayudar a amortiguar el estrés y favorecer el estado de ánimo. Sin embargo, el doomscrolling suele ser una actividad sedentaria, realizada en interiores, que termina por desgastarle.

Para contrarrestar la tendencia de su cerebro a buscar lo negativo y lo novedoso, considere estas preguntas:

  • ¿Puede hacer algo con respecto a las noticias del día? ¿Esta información le ayuda realmente a planificar el futuro? ¿O simplemente está activando emociones negativas sobre algo que no puede influir?
  • ¿Cuánta información necesita realmente para planificar y tomar decisiones? En la mayoría de las situaciones, cierta información puede ser útil, ya que le permite valorar pros y contras y planificar el futuro. Sin embargo, cuando la mayoría de las personas practican doomscrolling, adquieren mucha más información de la que realmente necesitan para planificar o tomar decisiones, afirma el Dr. Sawchuk. Esto puede conducir a la indecisión, a una sensación de impotencia o a un aumento innecesario de la negatividad.
  • ¿Cómo le está afectando el tiempo que pasa en internet? ¿Tiende a sentirse mejor que antes de empezar? ¿O peor?
  • ¿Qué está dejando de hacer por el tiempo que dedica a desplazarse por contenidos en internet? ¿Cómo afecta el doomscrolling a su sueño, sus relaciones, su trabajo, su estado de ánimo y su salud física?

Una vez que comprenda cómo el doomscrolling afecta a su salud y a su vida, considere establecer algunos límites.

Preste atención a su estado de ánimo. Cada 5 a 10 minutos, desconecte de su contenido en línea y conecte con cómo se siente.

“Si se siente peor, préstese atención”, dice el Dr. Sawchuk. Eso no significa que tenga que dejar ver contenido en la pantalla de inmediato. Puede continuar cinco o 10 minutos más y volver a comprobar cómo se siente. Si se siente aún peor, eso le está indicando algo.

Establezca un límite de tiempo. Decida cuánto tiempo va a pasar en línea. Por ejemplo, puede proponerse limitar el consumo de contenido a 15 o 20 minutos dos veces al día y programar una alarma.

Sustituya el consumo de contenidos en la pantalla por actividades saludables. Dedique más tiempo a socializar, hacer ejercicio o dormir.

Para más consejos sobre vida saludable, visite Mayo Clinic y Mayo Clinic Press.