- Célebre y querido actor argentino reconocido por películas como ‘Esperando la carroza’, ‘La odisea de los giles’, y la aclamada serie ‘Nada’ había sufrido una caída el pasado 11 de abril.
El actor argentino Luis Brandoni falleció la madrugada de este lunes mientras permanecía internado en Buenos Aires tras sufrir un accidente doméstico, lo que le produjo un hematoma subdural siendo internado en cuidados médicos en un sanatorio de la capital argentina. Según el parte médico: “El Sr. Luis Brandoni sufrió el sábado pasado un accidente doméstico que le provocó una caída, con un golpe en la cabeza que derivó en un hematoma subdural. Actualmente se encuentra internado bajo evaluación y cuidado médico, cursando un cuadro delicado, acompañado por profesionales que siguen de cerca su evolución”.
La muerte de Brandoni generó gran conmoción en el mundo de la cultura argentina. La Asociación Argentina de Actores —organización de la que fue secretario general durante varios períodos— ha dado sus condolencias a la familia y seres queridos “en un momento de dolor”, y ha reconocido “su sólida labor interpretativa en cine, teatro y televisión que lo consolidó como una reconocida figura de la escena nacional”.
Luis Brandoni nació en Dock Sud, un distrito humilde ubicado al sur de la ciudad de Buenos Aires, el 18 de abril de 1940. Ya a los ocho años su interés por el arte escénico se volcaba en obras de títeres que organizaba en su casa y en participaciones en un ciclo de teatro infantil. Su debut profesional fue el 2 de mayo de 1962, en la comedia musical Novio, realizada en el Teatro Coliseo. Luego, se integró en la Comedia Nacional bajo la dirección de Armando Discépolo. Su carrera se consolidó hacia mediados de los setenta con papeles protagónicos en La Patagonia rebelde, La tregua, Gente en Buenos Aires y Juan que reía.
Esperando la carroza. Para muchos, la mejor película del cine argentino; para otros, el más completo ADN del ser nacional, con sus virtudes y sus bajezas. Y, en el medio, una enorme cantidad de frases que quedaron en la historia. Y de todas, especialmente una, la de las “Tres empanadas”, que para Brandoni siempre fue un verdadero misterio. “Esa frase no tiene ningún chiste. ¿Cuál es el chiste? ‘¿Sabés qué tenían para comer? Tres empanadas’. A nadie se le ocurrió que podía pasar eso”, aseguraba el actor en el documental Carroceros.
Las grandes duplas
En un rápido repaso de títulos donde dejó para siempre su impronta, los trabajos son tan disímiles y tan entrañables que son el mejor ejemplo de su calidad de intérprete. En cine, y con dos años de diferencia, La furia (1997) y Esa maldita costilla (1999, el regreso de Susana Giménez a la pantalla grande), lo colocan en dos vértices de un mismo espectro. El protagonismo absoluto en Mi obra maestra (2018) con Guillermo Francella, frente a la breve pero contundente aparición en 4x4 (2018). Y ni hablar de esos trabajos corales como los de El cuento de las comadrejas (2018) o La odisea de los giles (2019). Cada réplica, cada tono era una clase de actuación.
En el rodaje de la película Mi obra maestra, de Mariano Cohn y Gastón Duprat, con Guillermo Francella. Foto: Ignacio Sánchez
Lo mismo en televisión: Durmiendo con mi jefe (2003), El hombre de tu vida (2011) y Un gallo para Esculapio (2017), que fue una de las ficciones más destacadas de los últimos años. O en teatro: Conversaciones con mamá (inolvidable mano a mano con Pepe Soriano), Justo en lo mejor de mi vida (de la que fue primero actor y después director), El acompañamiento (obra que debió suspender cuando contrajo Covid), o incluso Parque Lezama, la puesta de Juan José Campanella que también presentó con mucho éxito en España, y que este año se dio el gusto de llevar a la pantalla.
Quedaría para la última etapa de su vida, el orgullo (seguramente mutuo) de haber compartido pantalla junto a Robert De Niro en Nada, proyecto a cargo de Mariano Cohn y Gastón Duprat, de 2023.
Texto editado desde La Nación, Argentina.


