El ataque combinado entre EEUU e Israel a Irán diseñado para un par de días para la caída del gobierno de Teherán ha fracasado porque, a pesar de haber sido atracado el país persa en Ramadán y teniendo como antecedente las protestas contra el gobierno, no produjeron el efecto esperado y la guerra (no declarada) ya va a su segunda semana y con otro factor no evaluado por las inteligencias israelíes y estadounidenses: que Irán atacaría a todo los países árabes del Golfo.
Los brillantes estrategas tampoco contaron con que Irán bloquearía el Estrecho de Ormuz por donde sale más del 20% del petróleo para el mundo y el GNL.
Todo lo anterior se traduce en que este lunes 9 de marzo el barril de petróleo Bret (para el caso de Chile) y WTi supera los US$117 y con ello toda proyección se derrumba porque impactará toda la cadena logística, más en el el caso de Chile que depende del 100% de la importación de petróleo.
Este nuevo escenario golpeará a la ya golpeada economía chilena y al nuevo Gobierno que no contaba con este escenario.










