Nadie -al menos públicamente- esperaba lo que pasó el 28 de febrero cuando EEUU e Israel lanzaron un ataque mortal a Irán con el fin de descabezar el régimen iraní, pero nada pasó.
Al contrario, los persas se fortalecieron y contrario a los informes de (des)inteligencia del Mossad, de la CIA, del MI6 y otros, los iraníes han sacado todo su arsenal de drones, misiles de medio, largo y extralargo alcance provocando que la -según las primeras declaraciones del Presidente Trump- operación sería de unos pocos dìas o un par de semanas ya llegue a un mes donde todo el Oriente Próximo ha sido bombardeado, mas aun Iran ha hecho gala de mandar misiles a más de 4 mil kilómetros a una isla militarizada en el Índico y cuyos efectos se desconocen.
Por ahora Trump da ultimátum a Irán y este responde con más amenazas de ataques.
Pero los efectos en el mundo son brutales, sobre todo para los países totalmente dependientes del petroleo como Chile, y que podría enfrentar un agravamiento de la crisis económica por el alza del crudo que repercutirá en todo.
Chile golpeado
Sin duda Chile es uno de los países más afectados con esta guerra, y donde los combustibles reciben un subsidio del Estado para amortiguar las alzas y que podría terminarse porque no hay respaldo financiero estatal, ha dicho el nuevo gobierno que a penas lleva dos semanas instalado.
Por ahora, el país mira de soslayo la guerra y la prensa evita profundizar en escenarios de mayor alza del crudo, que al cierre de eta nota los mercado abrían (lunes) en US$ 106,42 el Brent de referencia para Chile, mientras que el WTI estaba en US$ 98,01. En tanto el cobre seguía bajando y la libra abría en US$ 5,30; en tanto el oro que había alcanzado, hasta antes de la guerra, el umbral de los 6 mil dólares la onza, este lunes 23 de marzo seguía cayendo y perdía más de US$ 1 mil marcando US$ 4.521.-
Otro aspecto que genera altísima preocupación en el país, es que se está entrando al otoño e invierno donde el consumo de combustibles aumenta.
Recesión y colapso económico a la vista
Esta aventura de EEUU e Israel al mundo ya le está costando caro y habría que sumarle, hambruna, estallidos sociales e inestabilidad politica en todas las regiones.
«El aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas son presagios de problemas económicos», declaró Ian Stewart, economista jefe en el Reino Unido de la firma de contabilidad Deloitte a The Guardian.
«Los precios más altos de la energía, provocados por guerras o revoluciones en Oriente Medio, fueron factores importantes en las recesiones occidentales de 1973, 1979 y 1990. El fuerte aumento de los precios de la energía tras la invasión rusa de Ucrania provocó el desplome del crecimiento económico de Europa en 2023″, explica Stewart
Sin embargo, los paralelismos más evidentes se dan en la década de 1980. En aquel entonces, Ronald Reagan envió buques de guerra estadounidenses al estrecho de Ormuz para proteger el transporte marítimo mercante durante la guerra Irán-Irak. En un episodio conocido como la «guerra de los petroleros», Washington desplegó el mayor convoy naval desde la Segunda Guerra Mundial para mantener el flujo de las exportaciones de petróleo y gas.
«Los combustibles fósiles y las materias primas petroquímicas son fundamentales para la economía moderna», escribieron los analistas de Société Générale en una nota a sus clientes. «Lo que está en juego en este conflicto es enorme para la economía global».
“Si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado durante meses, las interrupciones en las cadenas de suministro, más allá de la energía (desde alimentos hasta semiconductores), se volverán tan críticas que sería difícil descartar el riesgo de un escenario similar al de la crisis del Covid-19 sumada al conflicto entre Rusia y Ucrania.”






