El Servicio de Impuestos Internos (SII), a través de su Dirección Regional de Valdivia, presentó una querella criminal en contra de dos empresarios chinos por defraudar al fisco en más de $310 millones.
Lo chinos operaban como representantes legales de una empresa Importadora y Exportadora del tipo “mall chino” que usaba facturas falsas y uso indebido de crédito IVA, con perjuicio fiscal de $310.753.001 actualizado a septiembre de 2025.
La acción judicial, presentada ante el Juzgado de Garantía de Valdivia, se inetrpuso tras descubrirse una sofisticada red de 20 empresas “fantasmas” que operaban de forma coordinada para facilitar el uso documentos tributarios falsos.
Se estableció que, durante los períodos tributarios de febrero, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2023, y de enero a junio de 2024, los chinos registraron y declararon 163 facturas electrónicas falsas de operaciones inexistentes.
Estas maniobras permitieron aumentar artificialmente los créditos fiscales del IVA, generando un perjuicio de $128.354.512.
Además, pudieron declarar costos y gastos falsos en el Impuesto a la Renta 2024 y 2025, con un perjuicio de $182.398.489.
Con ello, los querellados pretendían disminuir ilegalmente su carga tributaria mediante documentos de 20 proveedores falsos.
Investigación y Tecnología
Los fiscalizadores del SII detectaron que múltiples empresas proveedoras utilizaban las mismas direcciones IP (Protocolo de Internet) para emitir facturas y declarar impuestos.
Se verificaron los domicilios declarados por los supuestos proveedores, constatándose que operaban desde oficinas virtuales sin infraestructura física y donde no fueron ubicados en los domicilios registrados.
También carecían de bodegas o espacios para almacenar mercadería y no contaban con trabajadores contratados.
El SII realizó cruces de información vía oficio con la Tesorería General de la República, confirmando que ninguna de las 20 empresas registró pagos de impuestos aduaneros.
Además, se ratificó con el Servicio Nacional de Aduanas, que durante el periodo investigado no se registraron importaciones.
Lo anterior resultó fundamental para demostrar que las mercaderías supuestamente vendidas no tenían origen verificable.
Para Marcelo Freyhoffer, subdirector jurídico del SII, “este trabajo nos permite como servicio asegurar el correcto cumplimiento tributario y sancionar a quienes buscan deliberada y concertadamente, defraudar al sistema tributario, perjudicando con ello a todos los habitantes de nuestro país”.






