La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) multó al Banco Santander-Chile con cerca de $30 millones (2.500 UF) por infringir la Recopilación Actualizada de Normas de Bancos (RAN).
Según informó la CMF, el banco informó sobre un “riesgo de mercado de libro de banca (RMLB)”, una medición de sensibilidad al valor económico delta EVE menor a la que le correcpondía.
“Ello dio cuenta de debilidades en los controles que el banco debía mantener para asegurar el cumplimiento normativo, lo que derivó en que este problema no fuera oportunamente detectado y corregido y que, en consecuencia, se remitiera información inexacta a la CMF”, indicó.
La CMF sostiene que el banco ya contaba con holguras respecto de las exigencias mínimas regulatorias para el cuimplimiento de sus requerimientos patrimoniales.
En ese sentido, explica que “no fue necesario un nuevo aporte de capital por estos conceptos, bastando con una reasignación de los componentes del patrimonio efectivo”.









