En lo que marca un nuevo hito de la Política Nacional de Construcción Naval, ASMAR y ASENAV llevaron a cabo en Valdivia el lanzamiento al agua de la primera barcaza de desembarco enmarcada en el Proyecto Escotillón IV.
La unidad, la primera de las dos actualmente en construcción en el astillero privado y cuyos trabajos se iniciaron en marzo del año pasado con el corte de plancha, se integrará al primero de los futuros buques multipropósito de la Armada de Chile, el «Magallanes», aportando capacidades para operaciones de desembarco de carga, transporte de equipos y vehículos pesados, así como apoyo a misiones logísticas, operativas y humanitarias.
Sobre este hito, el director de ASMAR, Contraalmirante José Miguel Hernández, destacó que «refleja la capacidad de ASMAR para desarrollar proyectos de construcción naval en coordinación con la industria nacional, entregando soluciones concretas a los requerimientos operativos de la Armada y fortaleciendo la autonomía estratégica del país».
A su vez, el gerente general de ASENAV, Fernando Rodríguez, explicó que el proyecto «demuestra las capacidades técnicas de la industria naval chilena y el valor del trabajo conjunto entre el sector público y privado para desarrollar embarcaciones de alto estándar».
Cabe recordar que la botadura del «Magallanes» , el primero de los cuatro buques multipropósito proyectados, está prevista en Asmar Talcahuano para el primer semestre de este año, habiéndose superado el 95% de avance estructural.
Características
Con 19,78 metros de eslora, 5,6 metros de manga y 1,1 metros de calado, las barcazas destinadas a los buques del Proyecto Escotillón IV están diseñadas específicamente para el desembarco de carga y rodados a tierra.
Las características, reflejadas en su bajo calado, les permitirá a estas embarcaciones acercarse a la costa en zonas poco profundas, facilitando el transporte y la descarga de camiones y equipos pesados.
Además, la construcción de estas naves sigue un estricto control de pesos para garantizar la compatibilidad con la nave madre. Fabricadas en acero naval, estarán equipadas con dos propulsores con hélices de paso fijo acopladas a ejes de propulsión inoxidables, accionados mediante cajas de contramarcha conectadas a motores principales Cummins de 334 kW a 2.100 rpm.









