8 de cada 10 reclamos de trabajadores en las empresas son por espacios y baños sucios
La limpieza de los espacios laborales se ha convertido en uno de los principales indicadores de cumplimiento y eficiencia dentro de las áreas de servicios generales y operaciones. Según datos de eGenya, plataforma tecnológica para la gestión y control de distintos servicios no operacionales, el 80% de los reclamos internos en empresas provienen de colaboradores que reportan espacios o baños sucios.
El dato, lejos de ser anecdótico, refleja un problema estructural: las empresas invierten importantes recursos en servicios de limpieza, pero carecen de herramientas que les permitan medir la ejecución real y la calidad del servicio contratado.
“En muchas organizaciones, los reclamos por suciedad o falta de reposición de insumos llegan primero al área de recursos humanos, pero el problema de fondo está en la supervisión operativa. La limpieza es un servicio crítico, y su incumplimiento afecta directamente la percepción de gestión interna”, explica Nicolás Méndez, CEO de eGenya.
El Decreto Supremo N°594 del Ministerio de Salud obliga a los empleadores a mantener condiciones sanitarias adecuadas en los lugares de trabajo. Sin embargo, el cumplimiento de este estándar depende en gran medida de los equipos encargados de servicios, responsables de coordinar y fiscalizar a los proveedores de limpieza, mantenciones menores, aseo industrial, seguridad, entre otros.
“El baño es un termómetro de gestión. Cuando está sucio, mal ventilado o desabastecido, el mensaje que recibe el trabajador o cliente es que los procesos no están controlados. Esto daña la percepción sobre el servicio, y también sobre la capacidad de la empresa para ejecutar correctamente”, comenta Méndez.