El Congreso brasileño autorizó hoy al Gobierno de Dilma Rousseff a terminar este año con un déficit fiscal estimado en 119.900 millones de reales (US31.552 millones), informó la agencia oficial de noticias ABR.
En medio de la crisis política, el Congreso brasileño autorizó -este miércoles- al Gobierno de Dilma Rousseff a alterar la meta fiscal y cerrar 2015 con un déficit estimado en 119.900 millones de reales (unos 31.552 millones de dólares), informó la agencia oficial de noticias ABR. En enero, al iniciar su segundo mandato, Rousseff y su equipo económico estipularon un superávit primario para este año de 55.300 millones de reales. No obstante, ante la dificultad de recortar gastos e incrementar los ingresos, el Gobierno tuvo que revisar la meta prevista para este año y pasó a prever un déficit primario de 51.800 millones de reales. A ese déficit se le deben sumar, entre otros gastos, cerca de 57.000 millones de reales que el Gobierno le debe a los bancos públicos y está obligado a pagar este año. Si el Congreso no autorizaba la alteración de la meta y el déficit fiscal estimado, el Gobierno hubiera incurrido en delito de responsabilidad fiscal.


