Eliodoro Matte Larraín, uno de los hombres más ricos de Chile (Forbes 2014) y director de la CMPC la misma que creó el “cartel del Confort”, dijo en su tono pontifical “La desconfianza no surge de las reformas per se…”. Amigo de Karadima y empresa ancla de la Teletón.
El pasado 8 de octubre, Eliodoro Matte Larraín, director de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC) la misma que por más de 10 años creó un sistema ilegal para controlar el mercado de los papeles higiénicos y derivados y que ha sido descubierta, dictó una de esas “clases magistrales” cargadas de mensajes y de orientaciones éticas bajo el rótulo de “La importancia de recuperar confianzas”. Eliodoro, una de las caras del “ConfortGate” también fue benefactor del cura Fernando Karadima y con sus marcas ícono apoyan a la Teletón. Matte, con su tono solemne, grave y representando a lo más “granado” del empresariado tradicional chileno, ese que se siente heredero y depositario de la fundación de la nación, dio el discurso de bienvenida con el que inauguró el seminario académico con el que el Centro de Estudios Públicos (CEP), celebró sus 35 años. El discurso, considerado una “clase de ética y moral pública”, estaba dirigido principalmente a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet quien, junto a varios de sus ministros, asistió al evento, que de paso servía para mejorar las tensas relaciones entre el mundo empresarial y la actual administración. Pero ese discurso hoy se cae a la cloaca, porque es de la más falsa moralina dado el escándalo que se ha comenzado a destapar y donde la CPMC ha sido acusada de usar métodos propios de la “camorra” italiana para “persuadir” (por las buenas las malas) al la otra compañía para que se plegara al plan, y así lo hizo SCA ex PISA. Ese 8 de octubre Matte dijo: “Por ejemplo, compartimos la idea de que Chile necesita generaciones más formadas, con mayores destrezas para aprovechar las oportunidades, no sólo económicas, de la vida. Hay diferencias en la manera de enfrentar estos desafíos, pero creemos que hay grandes espacios para acercar posturas y acotar diferencias”. A modo de análisis el líder de la CMPC reseñó: “Cualquier propósito político requiere de apoyo ciudadano, pero también de una muy difícil disposición de los medios para lograrlo. La sustentabilidad de las transformaciones se basa en diagnósticos certeros y en políticas adecuadas a los fines. Los empresarios, cuyas inversiones maduran en plazos largos, sabemos que el país y su desarrollo requieren de instituciones y políticas estables y de calidad. Pero también reconocemos que su diseño exige un análisis cuidadoso de los medios y de las consecuencias indeseadas. Ese análisis es mucho más fructífero si se discuten los diversos estudios e ideas en un clima de confianza, donde el objetivo principal es aprender de nuestras propias experiencias exitosas y fracasadas, como también de las de países exitosos y fracasados”, sostuvo Matte. Según Eliodoro Matte “La desconfianza no surge de las reformas per se. Es indudable que los gobiernos de la Concertación promovieron reformas que convivieron perfectamente con la capacidad empresarial de crear riqueza, como ocurre, por lo demás, en los países a los que quisiéramos compararnos. Las fuentes de desconfianza son de otra naturaleza: la poca calidad y urgencia de las reformas, el escaso tiempo que ha habido para deliberar seriamente en torno a ellas. Las reformas tributaria, educacional y laboral han generado polémica y discusión no sólo por intereses, sino porque nos parece que no ha sido suficientemente meditada la jerarquización de fines, ni tampoco los mejores instrumentos políticos. Hay una percepción de que una inflación de fines no necesariamente ayuda a las próximas generaciones. Una creciente distancia entre ‘nosotros’ y los ‘otros’ genera inevitablemente desconfianza”.


