El Bandero estuvo detenido en Groenlandia por actos similares y que podrían ser considerados como "terrorismo marítimo" establecido en un documento de la OMI.
El barco ambientalista de la Fundación Watson, “Bandero” realizó varia acciones de hostigamiento a un pesquero noruego que opera, con las respectivas autorizaciones, en el mar antártico, dichas acciones se elevaron hasta el punto de que el navío de la ONVG embistió (chocó) al pesquero lo que podría haber provocado una tragedia humana y ambiental sin precedentes en la Antártica.
Los hechos ocurrieron el pasado 31 de marzo a cien kilómetros al sur de la Base Prat de la Armada en la Antártica Chilena y a 900 kilómetros del Cabo de Hornos, Chile.
“El punto de impacto se produjo justo encima de un tanque de combustible diésel”, explicó el director ejecutivo de la empresa noruega Webjørn Barstad.
Terrorismo Marítimo
Ahora bien, la acción del “Bandero” puede tipificarse como terrorismo marítimo, que comprende el uso ilegal de la fuerza o violencia, o la amenaza de esta, contra buques, tripulaciones, pasajeros o infraestructura portuaria, con fines políticos, ideológicos o religiosos.
Mas aún la Organización Marítima Internacional OMI, en el Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la Seguridad de la Navegación Marítima (SUA), define el terrorismo marítimo como el intento o amenaza de apoderarse de un buque, dañarlo, herir/matar personas a bordo o poner en peligro la seguridad de la navegación.
“En marzo de 1988, una conferencia celebrada en Roma adoptó el Convenio para la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la navegación marítima, cuyo principal objetivo es garantizar la adopción de medidas adecuadas contra las personas que cometan actos ilícitos contra los buques” señala la OMI.
Pero lo realizado por el “Bandero" no es nuevo. La propia ONG -en su nota de prensa- relata que:
“El capitán Paul Watson estuvo detenido en Groenlandia durante cinco meses en virtud de una notificación roja de Interpol, que posteriormente fue desestimada por considerarla políticamente motivada debido a sus intervenciones contra la caza ilegal de ballenas japonesa en el océano Austral. Desde entonces, ha reubicado a su tripulación en la región, afirmando que proteger a las ballenas también implica proteger su principal fuente de alimento”
Armada de Chile despacha un buque
El incidente movilizó a la Armada de Chile a la zona tal como lo relata en un Comunicado emitido por la institución:
“El 31 de marzo, la Capitanía de Puerto “Soberanía” , -de la Armada de Chile en la Atártuca Chilena- recibió una denuncia radial emitida por el buque pesquero “Antarctic Enabler”, de bandera noruega, debido a que la nave “Bandero”, perteneciente a la Fundación “Capitán Watson”, con bandera de San Cristóbal y Nieves, se encontraba realizando acciones tendientes a la obstrucción de la navegación de naves pesqueras que operan bajo los parámetros establecidos por la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), en el sector del estrecho Bransfield, llegando a efectuar el abordaje a esta nave, poniendo en riesgo la seguridad de la navegación.
Por lo anterior,- informa la Armada de Chile- la Autoridad Marítima procedió a tomar contacto formal con la embarcación en comento, ordenando el cese de sus acciones a la brevedad. De igual forma, la Tercera Zona Naval despachó al lugar de los hechos a la Unidad Naval “Lientur”, que se encuentra operando en el área, con el objeto de asegurar el libre desarrollo de las actividades en el sector”, reseña la nota naval chilena.
La algarabía de la ONG
En tanto la ONG Fundación Watson publica en detalle sus acciones en el Mar Antártico que custodia Chile y se ufana de su acción:
“La Fundación Capitán Paul Watson confirma: La intervención en la pesca de arrastre de krill en Aker fue intencional”
En su página web detalla bajo el titulo: “La Fundación Capitán Paul Watson interrumpe la pesca de arrastre de krill de Aker”
La tripulación de la Fundación Capitán Paul Watson, liderada por la jefa de campaña Lamya Essemlali a bordo del buque Bandero, llevó a cabo una intervención directa contra un arrastrero industrial de krill operado por Aker Qrill, señala la ONG.
“Aker Qrill es actualmente el mayor pescador de krill antártico, representando más del 60% de la cuota total de captura"
Durante más de cinco horas, el Bandero interrumpió las operaciones de pesca de kril de dos buques industriales, interviniendo repetidamente para impedir sus actividades. Durante el incidente, la Fundación Capitán Paul Watson obstaculizó sus actividades perjudiciales para el medio ambiente con el fin de proteger la principal fuente de alimento de la Antártica.