Científicos chilenos obtienen patente en Estados Unidos por innovación que extiende la vida útil de las carreteras

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foto archivo
  • La tecnología, desarrollada por investigadores de la Universidad de La Frontera y ya probada en un tramo de la Ruta del Maipo, permite enfrentar el aumento de estos residuos integrándolos en pavimentos más resistentes y sostenibles.

Investigadores de la Universidad de La Frontera obtuvieron recientemente la patente en Estados Unidos y también en Chile para FiTyre. Este reconocimiento no solo valida la novedad y el desarrollo tecnológico de la solución, sino que también abre la puerta a su transferencia y escalamiento industrial, tanto a nivel local como internacional. FiTyre es una tecnología que permite reutilizar neumáticos fuera de uso en la construcción de carreteras, mejorando significativamente su durabilidad y desempeño.

Cada año, Chile enfrenta un problema creciente: la acumulación de neumáticos fuera de uso. Para 2026, se proyecta la generación de cerca de 140 mil toneladas de este residuo, equivalente al peso de más de 9 mil buses completamente cargados. Se trata de un material altamente resistente a la degradación, difícil de gestionar y que genera impactos ambientales y sanitarios.

En este escenario —y en el marco de las exigencias de la Ley REP— el Grupo de Investigación en Pavimentación Vial (GiPAV) de la Universidad de La Frontera desarrolló esta solución, que permite reutilizar neumáticos para incorporarlos en infraestructura vial y mejorar el desempeño de las carreteras.

FiTyre aprovecha la fibra textil del neumático —uno de sus componentes menos valorizados— para producir un aditivo que se incorpora directamente en mezclas asfálticas.

Este proyecto ya ha logrado resultados positivos: ensayos de laboratorio avanzados y modelaciones que simulan el comportamiento del pavimento en condiciones reales de tránsito muestran que el uso de FiTyre puede duplicar la vida útil de las carreteras, aumentando su durabilidad en hasta un 129% en mezclas convencionales y más de un 100% en términos estructurales en ciertos casos.

Uno de los factores clave detrás de este resultado es la resistencia a la fatiga, que mide cuánto soporta el pavimento antes de agrietarse por el paso repetido de vehículos. En este ámbito, las mezclas con FiTyre han demostrado un desempeño superior, resistiendo entre un 54% y un 91% más ciclos de carga antes de fallar, lo que permite que las carreteras se deterioren mucho más lentamente.

“Las fibras recicladas forman una red interna dentro del asfalto que mejora la cohesión del material, distribuye mejor las tensiones y retrasa la aparición de grietas. Esto permite que el pavimento resista más ciclos de carga —es decir, el paso de vehículos— y se mantenga en mejores condiciones por más tiempo”, explica el Dr. Gonzalo Valdés, quien junto a la Dra. Alejandra Calabi han liderado esta iniciativa.

Además, el material presenta mejor comportamiento frente a deformaciones —como las huellas que dejan los vehículos—, así como frente a la humedad y bajas temperaturas, lo que refuerza su desempeño en condiciones reales de operación.

En términos prácticos, esto se traduce en carreteras que requieren menos mantención, menos intervenciones a lo largo del tiempo y mayor eficiencia en el uso de recursos públicos y privados.

Validación en condiciones reales

Uno de los principales atributos de la tecnología es su facilidad de implementación. FiTyre ya fue probado en un tramo experimental de cerca de 1.100 metros en la Ruta del Maipo, una autopista de alto tráfico en Santiago. Esto, gracias al apoyo de empresas del sector, como Bitumix, ISA Intervial y Polambiente, lo que ha permitido validar su aplicación en condiciones reales y avanzar hacia su adopción en la industria.

“El aditivo se pudo incorporar directamente en la planta asfáltica, sin necesidad de modificar los procesos existentes. Eso demuestra que es una solución que puede escalarse rápidamente”, señala Valdés.

Durante su aplicación, la mezcla presentó una adecuada trabajabilidad y compactación, cumpliendo con los estándares exigidos y mostrando mejoras en resistencia al agrietamiento y estabilidad frente a cargas.

Asimismo, más allá del desempeño técnico, FiTyre responde a un desafío estructural del país: la valorización de residuos prioritarios. En el caso de los neumáticos, la Ley REP establece metas progresivas de recolección y valorización que alcanzan hasta cerca del 90%.

En ese contexto, esta tecnología abre una oportunidad concreta de reutilización a gran escala, integrando residuos en obras de infraestructura de alto volumen como carreteras.

Tras su validación en laboratorio y en terreno, el proyecto se encuentra en su etapa final y se proyecta su licenciamiento para producción industrial. “Lo que nosotros esperamos es, con el apoyo de la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la UFRO, avanzar en el licenciamiento de la tecnología y concretar su transferencia al sector productivo, de modo que existan interesados tanto en producir FiTyre como en comercializarlo y utilizarlo. El potencial es tremendo, porque los volúmenes de pavimentos que se construyen en Chile y en el mundo son enormes”, concluye la Dra. Alejandra Calabi.

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