El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, se reunió ayer jueves con su par de Perú, Hugo de Zela, en el marco de la tercera reunión del Comité Binacional de Cooperación Migratoria, instancia de diálogo político y técnico creado para enfrentar de manera coordinada la dinámica migratoria en la frontera común.
El espacio cobra mayor importancia aún debido a la reserva con el que el gobierno del vecino país observa la implementación del Plan Escudo Fronterizo, lo que se une a las críticas surgidas desde Bolivia, entre ellas las del propio Mandatario, Rodrigo Paz.
Diálogo bilateral
En el encuentro con autoridades peruanas también participaron el subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Patricio Torres, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Perú, Félix Denegri, además de otras autoridades de ambos países.
«La cooperación frente a desafíos globales que afectan la seguridad de nuestros países se hace indispensable y ciertamente urgente. Es por ello que debemos aunar esfuerzos para luchar conjuntamente contra el crimen organizado transnacional, promover flujos migratorios ordenados, seguros y regulares, e impulsar también el desarrollo de nuestras economías y, muy importantemente, su capital humano, todas áreas prioritarias en nuestro actuar internacional», comentó el canciller chileno sobre la reunión.
En la instancia, que se realizó de forma telemática, Chile y Perú reafirmaron la voluntad de tomar medidas eficaces para impedir el paso irregular de migrantes y combatir el crimen organizado transnacional, además de priorizar una mejora sustantiva del funcionamiento del complejo fronterizo Chacalluta-Santa Rosa.
El subsecretario Torres presentó por su parte detalles del Plan Escudo Fronterizo, el cual considera entre sus medidas el cierre de los pasos no habilitados, sanciones severas y un despliegue militar y policial a gran escala.









