Ministerio de Defensa vista desde Alameda norte. (Foto: Infogate)

Siguen surgiendo antecedentes que complican la narrativa del Gobierno en la cada vez más compleja polémica en torno al proyecto chino de cable transpacífico, luego que este jueves se conociera que la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas iniciara el trámite para entregar la concesión marítima a la iniciativa el pasado 17 de febrero.

Lo complejo es que ello ocurrió apenas cinco días después de la reunión entre la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, y el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, encuentro sobre el cual ambas autoridades señalaron haber abordado la problemática en torno al proyecto impulsado por China Mobile a través de su filial chilena.

También, sucede poco más de dos semanas después que la Subsecretaría de Telecomunicaciones «bajara» el decreto de concesión del proyecto el 29 de enero, apenas dos días después de aprobarlo.

Concesión marítima

Según dio a conocer estar tarde La Tercera, la subsecretaría para las FFAA, que encabeza Galo Eidelstein (militante del PC al igual que el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, uno de los principales promotores del proyecto chino), «ingresó una solicitud formal de concesión marítima con el objeto de ‘amparar ductos soterrados, una cámara soterrada y ductos aéreos para el tendido de fibra óptica de transmisión de data'».

Añade que en el expediente electrónico de la solicitud se deja constancia que una de las partes interesadas es CMI Chile SpA, la filial de China Mobile International, cuyo representante legal, según se lee en el documento, es Shuai Liu, el delegado para administrar China Mobile en Chile y que fue parte de una reunión el año pasado con el subsecretario Araya para «presentar a la empresa».

El Ministerio de Defensa habría confirmado, de acuerdo a la versión del medio, tanto el inicio de esta solicitud de concesión marítima como que ahora se encuentra en una etapa de evaluación.

 

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