Este sábado se está desarrollando en Munich, Alemania, la Conferencia Anual de Seguridad, a la cual asistió el Secretario de Estado de EEUU,  Marco Rubio, un hijo de inmigrantes cubanos que llegaron en la década del ’60 huyendo de la Cuba castrista.

En su discurso, Rubio marcó fuertemente su posición y la de EEUU contra la migración y sobre el papel de Estados Unidos en el mundo -la paradoja es que EEUU es un país levantado por inmigrantes de las mas diversas naciones, razas y colore, pero hoy es totalmente antiinmigrantes.

Marco Rubio, considerado un halcón de Trump le habló a los lideres de Europa y los llamó  construir un nuevo orden mundial, el cual puede ser llevado solo por Estados Unidos pero, explicó: «Si bien estamos preparados, si es necesario, para hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto con ustedes, nuestros amigos aquí en Europa».

También  se refirió a los que llamó la “euforia” de la victoria occidental en la Guerra Fría y que -según él-, condujo a una “peligrosa ilusión de que habíamos entrado en ‘el fin de la historia’, que cada nación sería ahora una democracia liberal, que los lazos formados por el comercio y solo por el comercio reemplazarían ahora a la nacionalidad… y que ahora viviríamos en un mundo sin fronteras donde todos se convertirían en ciudadanos del mundo (…) Cometimos estos errores juntos y ahora juntos le debemos a nuestro pueblo enfrentar esos hechos y avanzar para reconstruir”.

Con respecto al clima, marcó el negacionismo a este problema que lelv a al mundo al colapso medioambiental y que es negado por Washington, asegurando que existe «un culto al clima» y «una ola de migración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades».

«En Estados Unidos no tenemos ningún interés en ser guardianes educados y ordenados del declive controlado de Occidente», Marco Rubio este 14 de febrero en Munichj, Alemania.

Visión imperial

Rubio, usando un tono duramente amable  expuso las condiciones de EEUU para Europa en particular:

«En Estados Unidos no tenemos ningún interés en ser guardianes educados y ordenados del declive controlado de Occidente. No buscamos separarnos, sino revitalizar una vieja amistad y renovar la civilización más grande de la historia de la humanidad. Lo que queremos es una alianza revitalizada que reconozca que lo que ha afligido a nuestras sociedades no es solo un conjunto de malas políticas, sino un malestar de desesperanza y complacencia».

 

Publicidad