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  • El verano es temporada de viajes, playas y panoramas al aire libre, pero también es una de las épocas donde más aumentan los robos de celulares en Chile. En un contexto de mayor movilidad y concentración de personas en espacios públicos, el teléfono móvil se consolida como uno de los principales objetivos del delito.

Las cifras dan cuenta del fenómeno. En el país se reportan alrededor de 500 mil robos de celulares al año, lo que equivale a cerca de 2.000 equipos sustraídos cada día. En la Región Metropolitana, los robos por sorpresa superan los 10 mil casos mensuales, siendo el smartphone el bien más afectado.

Pero el problema hoy va mucho más allá del valor del equipo. El celular concentra acceso a cuentas bancarias, redes sociales, correos electrónicos, billeteras digitales y sistemas de autenticación. “El robo de celulares dejó de ser un delito menor. Hoy implica un acceso directo a la información personal y financiera de las personas. En vacaciones, cuando hay más uso del teléfono en espacios públicos, el riesgo aumenta de forma significativa”, advierte Silvana Horikian, encargada de Assurant Chile.

En este escenario, la prevención se vuelve clave. Desde el ámbito tecnológico recomiendan activar la geolocalización y el bloqueo remoto del equipo, mantener respaldos actualizados y habilitar la autenticación de doble factor, idealmente mediante aplicaciones que no dependan de SMS. También se aconseja migrar desde la SIM física a eSIM cuando el operador lo permita, ya que esto reduce el riesgo de clonación de la tarjeta, y configurar un PIN adicional en caso de mantener la SIM tradicional.

“Antes de pensar en qué hacer después de un robo, el foco debe estar en anticiparse. Activar estas medidas permite reaccionar con mayor rapidez y reducir el impacto que puede tener un eventual delito en la vida digital de las personas”, explica Pedro Oyarzún, CEO de EGS-Latam.

Si el robo ocurre, la rapidez es determinante. Lo primero es bloquear el dispositivo de forma remota a través de iCloud en el caso de iPhone o mediante la cuenta de Google en Android. Luego es fundamental contactar al operador para suspender la línea, cambiar inmediatamente las contraseñas de correo, redes sociales y servicios financieros, y bloquear las tarjetas bancarias para evitar transacciones no autorizadas. Además, realizar la denuncia ante Carabineros o la PDI es clave para dejar constancia formal frente a cualquier uso indebido posterior.

“El tiempo es crítico. Mientras más rápido se actúe, menor es la exposición a fraudes o suplantación de identidad”, agrega Oyarzún.

La advertencia es clara: durante las vacaciones, cuando la atención está puesta en descansar, el celular se convierte en uno de los bienes más vulnerables. Revisar la configuración de seguridad antes de salir de viaje puede marcar la diferencia entre un simple mal momento y un problema financiero de mayor alcance.

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