Pese a la molestia que generó en Argentina el paso de un avión militar británico por Chile rumbo a la Antártica, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que no ha recibido ninguna nota de queja desde el vecino país.
La molestia en diversos círculos en el vecino país surgió del recorrido del A-400M de la Fuerza Aérea británica (RAF en su sigla tradicional en inglés): procedente desde las islas Falkland, se dirigió en primer lugar hasta Santiago, donde hizo escala logística la semana pasada en el Grupo 10 de la FACh, para luego ir a Punta Arenas y, desde allí, puso rumbo a la base de Rothera, en isla Adelaida, ruta en la que se produjo un sobrevuelo sobre la Base Conjunta San Martín que «alarmó» a los argentinos.
«No hemos recibido ninguna nota sobre ese tema» , aseguró el canciller Alberto van Klaveren ante la pregunta de Infogate, explicando luego que «lo que sí puedo señalar que es absolutamente normal que, digamos, las expediciones de distintos países hacia la Antártica, incluyendo, por cierto, al Reino Unido, se realicen a través de Punta Arenas, a través del territorio chileno».
Añadió que «es una actividad normal. Hay acuerdos, por lo demás, entre nuestro país y el British Antarctic Survey para la facilitación de las operaciones que tienen que ver con actividades de carácter científico. Nosotros, digamos, siempre hemos facilitado la actividad científica de distintos países a través de Punta Arenas».
Seguidamente sostuvo que «un objetivo nuestro es que Punta Arenas sea un puente natural hacia la Antártica, una puerta de entrada hacia la Antártica, sobre todo, obviamente, si es que se cumplen los objetivos de la investigación y el aporte a la ciencia de la paz en la Antártica. Así que es una actividad absolutamente normal y que está orientada a facilitar el acceso a la Antártica para actividades científicas de distintos países».
Frente a la consulta de si ese escenario era válido incluso al tratarse de un avión militar de la RAF, considerando la suspicacia y molestia continua de Buenos Aires a cualquier movilización de medios militares británicos a países de la región, recalcó que «hay muchos países que utilizan aeronaves de carácter militar para acceder a la Antártica y nosotros facilitamos eso, por supuesto, con permiso de sobrevuelo, etcétera«.









