Antes de decorar: Organiza tus espacios reducidos con 4 consejos prácticos

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foto archivo

Organizar tu habitación no se trata solo de elegir una cama bonita y un cubrecama a juego, sino de crear un espacio donde cada elemento cumpla una función práctica. Es por esto mismo que la elección del tamaño de la cama influye directamente en cómo se distribuye tu pieza, en la circulación dentro de ella y, por supuesto, en la calidad de tu descanso. 

  • Equilibrio y funcionalidad

En dormitorios compactos, cada centímetro cuenta. Por ejemplo, los colchones de 1 plaza suelen ser la opción ideal para habitaciones individuales, estudios o piezas de adolescentes. Por ello, tienen un ancho, cercano al metro, que ayuda a mantener una buena zona de paso y dejar espacio para un escritorio o un velador, sin que la pieza se sienta apretada.

En esa misma línea, una recomendación práctica es ubicar la cama en una esquina o junto a una pared lateral, dejando libre el centro de la habitación. Así se obtiene la sensación de amplitud en el espacio y se favorece la entrada de luz natural. Es más, los tonos claros en la ropa de cama como también el uso de espejos que ayudan a expandir visualmente la mayoría de los espacios reducidos.

  • Menos centímetros y más comodidad

Para quienes duermen solos pero valoran moverse libremente durante la noche, el colchón de 1.5 plaza se ha convertido en una opción muy popular debido a que está fabricado con una medida de alrededor de 105 a 120 centímetros de ancho, ofreciendo un confort intermedio entre una cama individual y una de dos plazas.

En este caso, conviene dejar al menos 60 centímetros libres a cada lado de la cama para facilitar el acceso y evitar que la cama bloquee el paso. Cabe destacar que si la habitación no tiene tanto margen de sobra, una buena alternativa es reemplazar los veladores por repisas flotantes o lámparas de pared, lo que te ayudará a obtener más superficies para guardar objetos y decorar sin renunciar a la funcionalidad.

  • Zonas de descanso y orden inteligente

El tipo de cama también determina cómo organizar el resto de tu muebles. En espacios reducidos, es ideal que cada mueble cumpla más de una función. Las camas con cajones inferiores o baúles integrados ayudan a mantener el orden y reducen la necesidad de agregar un ropero adicional. También puedes optar por estantes altos en lugar de modelos más anchos, ya que estos aprovechan mejor la altura de tu espacio sin restar área útil.

Un consejo útil, y que puede facilitar tu espacio, es evitar poner la cama frente a la puerta. Esta disposición puede interrumpir la circulación y dar la sensación de que estás en un espacio más pequeño. En cambio, ubicarla de manera diagonal o frente a una ventana puede generar un equilibrio visual y mejorar la ventilación de tu habitación.

  • Ilumina y dale color a tu pieza

La luz natural es uno de los elementos más importantes en un dormitorio bien distribuido y principalmente cuando son espacios reducidos. En piezas más pequeñas, conviene evitar cortinas pesadas y tener tejidos livianos o traslúcidos que ayuden a integrar más luz natural. Además, si el espacio te lo permite, puedes incorporar una lámpara colgante o una tira LED detrás del cabecero para crear un punto focal agradable sin necesidad de ocupar superficies.

Los colores también influyen en la percepción del espacio. Es más, los tonos neutros y fríos, como los grises claros, beige o celestes, atribuyen una sensación de calma y amplitud, mientras que los acentos en madera o textiles cálidos, añaden un toque acogedor sin recargar el espacio, esencial en dormitorios más pequeños.

El espacio es un reflejo de la personalidad

Organizar un dormitorio en función del tipo de cama no es solo una cuestión estética. Es una manera de adaptar el entorno a las rutinas y hábitos de quien lo ocupa. Incluso algunos expertos en interiorismo y decoración destacan la importancia de diseñar habitaciones más prácticas, donde el descanso y la funcionalidad se equilibren para el bienestar personal.

Ya sea con colchones de 1 plaza o con veladores flotantes, la clave está en que el espacio se sienta propio, cómodo, bien distribuido y pensado para descansar sin distracciones y a gusto de la decoración lograda en espacios reducidos. Después de todo, el dormitorio debería ser el lugar donde el cuerpo y la mente encuentren su pausa diaria, sin importar los metros cuadrados.

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