El ataque de EEUU a Irán, la captura de Maduro en Venezuela, las amenazas a Cuba, los castigos y amenazas a Chile por el cable chino dan cuenta de la actualización de la vieja definición de principios de siglo XX: Soberanía Relativa o Controlada.
Pero esta Soberanía Relativa o Controlada no es nueva ni de uso exclusivo de EEUU, sino que es una práctica permanente que utilizan China y Rusia y raíces tan profundas como la (in) civilización misma, pero que encontró definiciones a principios del siglo XX.
En este escenario es fácil de comprender como estas tres potencias se han repartido el mundo y definido sus fronteras de las llamadas áreas de influencia y Chile es parte de este nuevo control territorial y de la soberanía que ha quedado desnudada tras el episodio del Cable Chino y la andanadas de amenazas de EEUU hacia nuestro país.
Teoría olvidada pero actual
Hablar de Soberanía Relativa no es nuevo ni un descubrimiento, hay innumerables teóricos que han escrito del tema, uno de los primeros en plantear el tema fue el el judiobritánico de tendencia Harold Joseph Laski.
Podemos destacar a Hans Kelsen, filósofo judíoaustriaco de principios del siglo XX que sostiene que la soberanía no es absoluta y que radica en el pueblo: “La soberanía es una propiedad del orden jurídico que se supone como válida o vigente”.
Pero es el alemán Hermann Heller quien profundiza en la Soberanía es quien mejor defina la Soberanía Relativa ya que los Estados (soberanos) al incorporarse al comunidad y al aceptar tratados y acuerdos ya están limitando su soberanía.
En el caso actual del accionar de las potencias, ellas son las que ponen límites a la soberanía de cada Estado imponiendo reglas y condiciones que un Estado Soberano real no debería aceptar, pero por el modelo clásico de la dominación (el miedo y la guerra en todas sus formas) los Estados aceptan estas condiciones que no son otra cosas que una forma mas sofisticada de dominación y colonialismo.









