El ministro de Defensa, Fernando Barros, abordó este viernes el rol de las Fuerzas Armadas en el actual contexto nacional, haciendo hincapié en la relación con la ciudadanía, los desafíos operativos y de financiamiento, como también en sus reparos al uso de militares en tareas de orden público.
En particular destacó la necesidad de implementar un fondo para capacidades estratégicas, y otro para emergencias que deban cubrir las FF.AA.
Así, en entrevista con Radio Duna, el secretario de Estado señaló que el principal desafío de su gestión no radica en la evaluación del Ministerio de Defensa, sino en la percepción pública sobre las propias instituciones militares.
En ese sentido destacó que «nuestro desafío no es que el ministro ni el ministerio sea popular o tenga buena evaluación, sino que es la apreciación que tenga la sociedad civil de la labor de las Fuerzas Armadas».
Dicho contexto lo llevó a poner énfasis en sus reparos en relación al empleo de efectivos militares en tareas de orden público, subrayando que «el orden público no es propio de las Fuerzas Armadas; la preparación y la cultura con que enfrentan un conflicto responde a una perspectiva de guerra».
Respaldo a los uniformados
Seguidamente subrayó la necesidad de entregar respaldo institucional a los uniformados cuando son convocados a desempeñar funciones excepcionales, en particular porque estas tareas implican riesgos y complejidades que deben ser consideradas.
«Es importante generarles tranquilidad, porque los hemos llamado a cumplir una función delicada y compleja, por lo tanto hay que darles apoyo para evitar consecuencias indeseadas», subrayó.
Fondos diferenciados
Por otra parte el ministro resaltó que «debiera haber un fondo, uno para cubrir las obligaciones de las capacidades estratégicas y otro para cubrir emergencias en que se requiriera la acción de las FF.AA en cualquier ámbito. Ambos fondos no están incluso hemos tenido problemas para cumplir obligaciones que estaban en el plan».
Finalmente, se refirió a la eventual participación de Chile en conflictos internacionales, descartando una intervención en escenarios lejanos como el estrecho de Ormuz en el marco de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
«No creo que corresponda que el Estado de Chile se involucre en un conflicto que está a miles de kilómetros de distancia, del cual no somos parte. Nuestra posición es más bien la de un país pacífico”, acotó finalmente la autoridad.









